¿Qué es la lipotransferencia y en qué consiste?
La lipotransferencia, también conocida como lipofilling o transferencia de grasa autóloga, es un procedimiento quirúrgico que consiste en extraer grasa de una zona del propio cuerpo, procesarla y transferirla posteriormente a otra área para aportar volumen, modificar el contorno o mejorar determinadas proporciones corporales o faciales.
Se trata, por tanto, de un autotrasplante de tejido adiposo vivo: la grasa procede del propio paciente y, una vez transferida, una parte de las células adiposas o adipocitos puede integrarse en los tejidos de la zona receptora.
- El procedimiento comienza con la extracción de la grasa mediante liposucción de una zona donante.
- Posteriormente, el tejido adiposo se procesa para poder ser reinyectado de forma controlada en la región que se quiere tratar.
Uno de los factores importantes para favorecer la viabilidad del tejido transferido es reducir el tiempo que transcurre entre la extracción y la reinyección de la grasa. También son relevantes:
- la técnica de extracción
- la manipulación del tejido
- y su procesamiento mediante sistemas que permitan mantener unas condiciones adecuadas durante el procedimiento.
Las últimas investigaciones revelan zonas donantes ideales para cada receptora: es importante la buena selección.
En Clínica Planas, el procesamiento puede realizarse mediante un circuito cerrado, seguido del filtrado o decantación del tejido adiposo antes de su transferencia. El objetivo es preservar al máximo la viabilidad de la grasa para favorecer su vascularización e integración en la zona receptora.
La lipotransferencia tiene una doble particularidad dentro de la cirugía de contorno corporal: permite reducir volumen en determinadas zonas mediante liposucción y utilizar parte de esa misma grasa para aportar volumen y remodelar otras áreas.
Por este motivo, puede utilizarse tanto para aumentar determinadas zonas —como glúteos, pecho o pómulos— como para realizar procedimientos de definición corporal y muscular.

Zonas donde es más común la lipotransferencia
La lipotransferencia puede realizarse en diferentes áreas del rostro y del cuerpo. La cantidad de grasa transferida, la profundidad a la que se coloca y la técnica empleada dependen de la anatomía de la zona receptora y del objetivo quirúrgico.
Glúteos
La lipotransferencia de glúteos o aumento de glúteos con grasa propia es una de las aplicaciones más conocidas del lipofilling corporal y puede realizarse tanto en mujeres como en hombres.
El objetivo no tiene por qué ser simplemente aumentar el volumen. La transferencia de grasa permite trabajar la forma, proyección y proporción del glúteo respecto a la cintura, las caderas y el resto del contorno corporal.
Los objetivos estéticos pueden variar según la anatomía y las preferencias de cada paciente. En algunas mujeres puede buscarse una forma más redondeada, mientras que en determinados hombres puede priorizarse una mayor proyección manteniendo un contorno más estrecho.
La seguridad es un aspecto fundamental en la transferencia de grasa glútea. La grasa debe colocarse en los planos anatómicos establecidos para este procedimiento y la infiltración puede realizarse bajo control ecográfico, lo que permite visualizar en tiempo real la posición de la cánula durante la transferencia. La grasa se deposita por encima del músculo glúteo mayor, en el tejido adiposo subcutáneo.
La cantidad transferida debe individualizarse. En el documento clínico de referencia se describen volúmenes habitualmente solicitados en Europa de aproximadamente 200 a 500 cm³ por lado, aunque la cantidad adecuada depende de la anatomía, del tejido disponible y del objetivo de cada paciente.
Pecho
La lipotransferencia mamaria o aumento de pecho con grasa propia permite utilizar tejido adiposo de la propia paciente para aportar volumen y modificar determinadas características del contorno mamario.
Puede plantearse como un aumento mamario exclusivamente con grasa o formar parte de un aumento mamario híbrido, en el que se combinan implantes mamarios y lipofilling.
La transferencia de grasa permite trabajar de manera selectiva diferentes zonas de la mama, lo que puede resultar útil para ajustar el contorno y conseguir transiciones más suaves.
También puede valorarse después de una explantación mamaria. Tras retirar unos implantes, la transferencia de grasa propia puede utilizarse, cuando existe suficiente tejido donante y está clínicamente indicada, para recuperar parte del volumen y trabajar la forma de la mama.
La cantidad de grasa que puede transferirse depende de múltiples factores, entre ellos:
- la anatomía de la paciente
- la disponibilidad de tejido adiposo
- las características de la mama
- y la capacidad de los tejidos receptores.
Como referencia del protocolo descrito, en un aumento híbrido pueden transferirse aproximadamente 50-150 cm³ por mama, mientras que en determinados aumentos realizados únicamente con grasa pueden utilizarse aproximadamente 200-300 cm³ por lado. Estas cantidades son orientativas y deben individualizarse.
Tras una lipotransferencia, no toda la grasa transferida necesariamente sobrevive. Una parte puede reabsorberse durante las primeras semanas y meses, por lo que el volumen inicial no debe interpretarse como el resultado definitivo.
En Clínica Planas puede valorarse la incorporación de oxigenoterapia hiperbárica dentro del protocolo médico y postoperatorio de determinados pacientes. Su indicación debe establecerse individualmente por el equipo médico.
Pómulos
La lipotransferencia facial en los pómulos permite utilizar grasa propia para aportar volumen al tercio medio del rostro y modificar su contorno.
Una de sus características es que se utiliza tejido del propio paciente, permitiendo realizar una distribución personalizada del volumen en función de la anatomía facial.
La grasa puede obtenerse durante una liposucción realizada en otra zona corporal, procesarse y utilizarse posteriormente para el lipofilling facial.
Como sucede en cualquier transferencia de grasa, una parte del volumen infiltrado puede reabsorberse. La supervivencia del injerto adiposo puede variar entre pacientes y entre zonas anatómicas, por lo que en determinados casos puede ser necesario valorar una segunda sesión.
Pectoral
La lipotransferencia pectoral permite utilizar grasa propia para aportar volumen y modificar el contorno de la región pectoral.
En el hombre puede utilizarse dentro de determinados procedimientos de definición corporal para enfatizar el contorno del pectoral y conseguir una mayor armonía entre el tórax, los hombros, la cintura y el abdomen.
Según el procedimiento descrito en el documento original, la transferencia se realiza bajo control ecográfico y puede dirigirse a determinados planos de la región pectoral. Si bien el plano principal es la lámina superficial del músculo pectoral mayor.
El lipofilling pectoral también puede formar parte de una cirugía integral de ginecomastia, dependiendo de las características anatómicas y del objetivo de remodelación.
En la mujer, la región pectoral también puede formar parte de los diferentes planos en los que se distribuye grasa durante determinados procedimientos de aumento mamario con tejido adiposo propio.
Deltoides
El deltoides es uno de los músculos que determinan la forma y anchura visual del hombro y puede tener especial relevancia en determinados procedimientos de lipoescultura de alta definición masculina.
La estrategia de remodelación corporal puede combinar la reducción de tejido adiposo mediante liposucción en abdomen, flancos y espalda con el aumento selectivo de volumen en determinadas regiones musculares.
En este contexto, la lipotransferencia del deltoides puede utilizarse para potenciar la anchura del tercio superior del cuerpo y contribuir a una silueta visualmente más marcada en V.
El deltoides presenta tres porciones principales:
- anterior
- media
- posterior.
La distribución de la grasa debe planificarse en función de la anatomía y del resultado buscado. En Clínica Planas hemos establecido un nuevo protocolo con sobreinyección en la cabeza posterior del deltoides.
En mujeres, cuando está indicada, la transferencia puede plantearse de forma más selectiva, priorizando determinadas regiones para mantener las proporciones corporales deseadas.
Six pack y rectos abdominales
La liposucción de alta definición busca resaltar determinadas referencias anatómicas y musculares del abdomen mediante un trabajo selectivo sobre diferentes planos del tejido adiposo.
La denominada ultra alta definición puede incorporar, además, lipotransferencia en relación con la musculatura abdominal para aumentar determinados volúmenes y potenciar la percepción de definición.
En el caso de los rectos abdominales o six pack, la planificación puede incluir una ecografía previa para valorar el grosor y las características de la musculatura.
Según el protocolo descrito, cuando los músculos rectos presentan un grosor inferior a un centímetro puede valorarse la transferencia de grasa bajo control ecográfico para aumentar su proyección.
La indicación debe individualizarse y formar parte de una planificación global del abdomen, ya que la percepción de definición depende tanto del volumen muscular como de la distribución del tejido adiposo que lo recubre.
Oblicuos
La transferencia de grasa relacionada con la musculatura oblicua, denominada también técnica Spartan, busca potenciar la definición del lateral del abdomen.
Se trata de un procedimiento de remodelación corporal avanzada que puede combinarse con liposucción para trabajar tanto las depresiones como las prominencias que determinan visualmente la anatomía abdominal.
La transferencia se realiza bajo control ecográfico, habitualmente en relación con el músculo oblicuo interno.
Musculatura paraespinal de la espalda
La lipotransferencia en la región de la musculatura paraespinal, denominada técnica Xpine, puede utilizarse dentro de procedimientos de definición de la espalda y del contorno corporal.
Tras trabajar el tejido adiposo mediante liposucción, la transferencia selectiva de grasa permite modificar determinados volúmenes de la región lumbar.
El objetivo es enfatizar las referencias anatómicas de la zona central e inferior de la espalda y trabajar su transición hacia los glúteos, integrándola dentro del diseño global del contorno corporal.
Trapecio
El trapecio participa de forma importante en el contorno de la base del cuello y de la parte superior de la espalda.
En determinados pacientes, especialmente cuando existe una musculatura desarrollada y se busca potenciar el volumen del tercio superior, puede valorarse una lipotransferencia en esta región.
La indicación y el volumen deben adaptarse a las proporciones del paciente y, cuando se realiza una transferencia en relación con estructuras musculares, la técnica requiere una planificación anatómica precisa.
Dorsal ancho
El dorsal ancho es uno de los principales músculos de la espalda y contribuye de manera importante a la forma del tronco.
En determinados procedimientos de definición corporal puede utilizarse grasa autóloga para modificar el volumen de regiones relacionadas con este músculo y enfatizar visualmente su margen lateral. La transferencia se realiza bajo control ecográfico.
En Clínica Planas puede valorarse además la utilización de oxigenoterapia hiperbárica antes o después de determinados procedimientos de lipotransferencia, siempre en función de la indicación médica individual.
Bíceps y tríceps
La lipotransferencia de brazos puede utilizarse para modificar el volumen y la definición de determinados grupos musculares, especialmente dentro de procedimientos de contorno corporal masculino.
- En el bíceps, la distribución de la grasa se planifica teniendo en cuenta sus diferentes cabezas musculares y la anatomía individual del brazo.
- En el tríceps, el procedimiento descrito en el protocolo original trabaja principalmente sobre determinadas porciones musculares con el objetivo de aportar volumen y definición.
El objetivo no es aumentar indiscriminadamente el tamaño del brazo, sino conseguir una relación proporcionada con hombros, pectorales y tronco.
Cuádriceps
La lipotransferencia relacionada con el cuádriceps puede utilizarse para potenciar determinadas referencias anatómicas de la cara anterior del muslo.
En el procedimiento descrito se trabaja especialmente sobre la región lateral del cuádriceps.
La cantidad de grasa transferida debe determinarse individualmente en función de la complexión, el desarrollo muscular previo y las proporciones de la pierna.
Cara posterior del muslo
La lipotransferencia en la cara posterior del muslo puede formar parte de una estrategia de remodelación del conjunto formado por muslos y glúteos.
La modificación selectiva de determinados volúmenes permite trabajar la definición de la parte superior y posterior del muslo y su transición hacia el glúteo.
De esta manera, la planificación no se limita a aumentar una zona concreta, sino que busca modificar las proporciones y las transiciones entre las diferentes regiones del contorno corporal.
Es una técnica que exige pericia quirúrgica para aumentar con grasa, y bajo control ecográfico, las regiones proximales de los músculos bíceps femoral, semimembranoso y semitendinoso.
Pantorrilla
La lipotransferencia de pantorrillas puede utilizarse para modificar el volumen y el contorno de la pierna mediante tejido adiposo propio.
El procedimiento se realiza en relación con el gastrocnemio o gemelo, que presenta una cabeza medial y otra lateral.
La distribución de la grasa depende de la anatomía y del resultado buscado. En determinados hombres puede trabajarse sobre ambas regiones, mientras que en mujeres puede plantearse una distribución más selectiva para mantener las proporciones deseadas: por ejemplo, en mujeres se tiende a aumentar solo la región medial para mantener la feminidad.
Después de una lipotransferencia relacionada con estructuras musculares, la vuelta al ejercicio debe ser progresiva y seguir las indicaciones del cirujano.

Resultados finales de la lipotransferencia
El resultado de una lipotransferencia evoluciona durante los meses posteriores a la cirugía. Aunque inicialmente puede observarse un aumento de volumen, durante las primeras semanas intervienen factores como la inflamación y la reabsorción de una parte de la grasa transferida.
Por este motivo, el volumen inmediatamente posterior a la intervención no debe considerarse el resultado final.
La integración de la grasa depende de su capacidad para establecer vascularización en la zona receptora. Una parte de los adipocitos transferidos sobrevivirá y se integrará en los tejidos, mientras que otra parte puede reabsorberse.
El porcentaje de supervivencia no es idéntico en todos los pacientes ni en todas las zonas y puede depender, entre otros factores:
- de la técnica utilizada
- de la vascularización del tejido receptor
- del volumen transferido
- y las características individuales.
¿Cuándo se aprecian los resultados?
Los primeros cambios pueden observarse desde el inicio, pero el resultado de una lipotransferencia evoluciona durante los meses posteriores a la intervención.
- Durante las primeras semanas disminuye progresivamente la inflamación y se produce la integración o reabsorción de parte del tejido adiposo transferido.
- Alrededor de las tres primeras semanas se considera que la grasa que ha sobrevivido ha avanzado de forma significativa en su proceso de integración. Sin embargo, el contorno y el volumen continúan evolucionando posteriormente.
Por este motivo, la valoración del resultado final de una lipotransferencia se realiza aproximadamente a los seis meses.
En las transferencias relacionadas con tejido muscular puede existir una reabsorción relevante de parte del volumen inicialmente transferido. El documento de referencia sitúa esta pérdida entre aproximadamente el 30 % y el 50 % en determinados procedimientos intramusculares, aunque la supervivencia del injerto puede variar de un paciente a otro.
¿Son resultados permanentes?
La grasa que consigue vascularizarse e integrarse en la zona receptora puede mantenerse a largo plazo como tejido vivo.
Esto no significa, sin embargo, que el volumen y la forma permanezcan completamente invariables durante toda la vida. Los adipocitos transferidos pueden aumentar o disminuir de tamaño si se producen cambios importantes de peso, y el contorno corporal también puede modificarse con el envejecimiento y otros cambios fisiológicos.
Por ello, mantener un peso relativamente estable y unos hábitos saludables contribuye a conservar el resultado.
En los procedimientos destinados a potenciar la definición muscular, el aspecto final también está relacionado con el mantenimiento de la musculatura. El ejercicio y una composición corporal adecuada pueden influir en cómo se percibe esa definición a largo plazo.
Ventajas frente a implantes tradicionales
La lipotransferencia y los implantes son técnicas diferentes y no necesariamente alternativas equivalentes para todos los pacientes. La elección depende:
- de la zona
- del volumen que se quiera conseguir
- de la disponibilidad de grasa donante
- de la anatomía
- y de las preferencias individuales.
Una de las principales características de la lipotransferencia frente a los implantes es que utiliza tejido del propio paciente.
Al no introducirse una prótesis para generar ese volumen, no existen complicaciones específicas del implante, como la rotura de la prótesis o la contractura capsular.
Además, la grasa permite realizar una distribución muy personalizada del volumen y trabajar de forma selectiva diferentes regiones y transiciones anatómicas.
En cirugía mamaria, por ejemplo, puede utilizarse exclusivamente grasa propia cuando la anatomía y el aumento deseado lo permiten, o combinarse grasa e implante mediante un aumento mamario híbrido.
La lipotransferencia también puede resultar especialmente útil en pacientes que se someten a una explantación y quieren valorar la utilización de tejido propio para recuperar parte del volumen mamario.
Sin embargo, el aumento que puede conseguirse mediante grasa está condicionado por la cantidad de tejido adiposo disponible y por la capacidad de la zona receptora. Además, una parte de la grasa inicialmente transferida puede reabsorberse, por lo que en determinados casos puede ser necesaria más de una sesión.
Por este motivo, la decisión entre lipotransferencia, implantes o una técnica híbrida debe realizarse después de estudiar la anatomía y los objetivos de cada paciente.
Preguntas frecuentes sobre la lipotransferencia
¿Qué diferencia hay entre lipotransferencia, lipofilling y transferencia de grasa?
Los términos lipotransferencia, lipofilling y transferencia de grasa autóloga se utilizan para describir procedimientos basados en el mismo principio: extraer tejido adiposo del propio paciente, procesarlo y transferirlo a otra zona del cuerpo.
La técnica concreta, la cantidad de grasa y el plano en el que se deposita varían dependiendo de la región que se quiera tratar y del objetivo quirúrgico.
¿De dónde se obtiene la grasa para una lipotransferencia?
La grasa se obtiene mediante liposucción de una zona del propio paciente que disponga de suficiente tejido adiposo.
La elección de las zonas donantes depende de la anatomía y de la planificación de la cirugía. En procedimientos de contorno corporal, la extracción y la transferencia pueden planificarse conjuntamente para reducir volumen en determinadas áreas y utilizar ese tejido para remodelar otras.
¿Qué porcentaje de grasa sobrevive después de una lipotransferencia?
No existe un porcentaje único aplicable a todos los pacientes. Una parte de la grasa transferida puede reabsorberse durante las primeras semanas y meses, mientras que otra consigue vascularizarse e integrarse en el tejido receptor.
La supervivencia depende de numerosos factores, entre ellos la técnica de extracción y procesamiento, la vascularización de la zona receptora, el volumen transferido y las características individuales del paciente.
¿Cuánto tarda en asentarse la grasa después de una lipotransferencia?
Las primeras semanas son especialmente importantes para la integración del tejido adiposo transferido. En el protocolo descrito por Clínica Planas, alrededor de las tres semanas la grasa superviviente ha avanzado de forma significativa en su proceso de integración.
Sin embargo, esto no significa que el resultado estético sea definitivo en ese momento. El volumen y el contorno continúan evolucionando durante los meses siguientes y la valoración final suele realizarse aproximadamente a los seis meses.
¿Cuánto duran los resultados de una lipotransferencia?
La grasa que sobrevive al proceso inicial y consigue integrarse puede permanecer a largo plazo en la zona receptora.
Al tratarse de tejido vivo, los adipocitos transferidos responden a los cambios corporales. Una ganancia o pérdida importante de peso puede modificar su volumen, y el envejecimiento también puede producir cambios en los tejidos.
¿Se puede hacer una lipotransferencia de glúteos con grasa propia?
Sí. La lipotransferencia de glúteos utiliza grasa obtenida del propio paciente para modificar el volumen, la proyección y el contorno de los glúteos.
La intervención debe planificarse individualmente y la seguridad de la técnica y del plano de infiltración es especialmente relevante en esta zona. En el protocolo descrito por Clínica Planas, la colocación de la grasa se realiza por encima del músculo y bajo control ecográfico.