Eliminar Tatuajes


Tratamiento

Tatuarse la piel es una práctica extendida en muchas culturas, también en la nuestra. A pesar de que la mayoría de personas muestran con orgullo sus diseños, también se dan casos de arrepentimiento por esa inscripción o ilustración que puede ser una limitación para acceder a determinados puestos de trabajo, o que se decidió en un momento personal que puede haber cambiado (modificación de gustos personales e incluso rupturas sentimentales que dejan sin sentido algunos tatuajes).

Para estos casos ya no es una condena la supuesta eternidad del tatuaje, puesto que existe una técnica que consigue desdibujar y eliminar la tinta inyectada en la piel, de manera sencilla y eficaz: la aplicación de la luz láser.


Tiempo de intervención

10 - 20 minutos

Cama

No se requiere

Recuperación

Inmediata

Anestesia

No se requiere

Efecto

1 mes

Resultados

Permanentes


En qué consiste

El tratamiento láser permite destruir el pigmento sin causar daño en la piel, ya que la irradiación de la luz es de nanosegundos, con lo que solamente actúa sobre la tinta y no sobre el tejido circundante, evitando así cicatrices ni marcas de ningún tipo.

Se puede administrar anestesia local al paciente para mitigar el dolor del tratamiento y no requiere de hospitalización.

Al igual que para la creación de un tatuaje son necesarias varias sesiones, también se requieren diversas sesiones para eliminarlo. Por ello, no hay que tener prisa y hay que dejar que la piel se recupere bien y confiar en que, tras cada sesión, el tatuaje se irá aclarando. Mayoritariamente, se necesita una media de 6-8 sesiones de unos 15 minutos de duración, espaciadas por un mínimo de 6 semanas.


Los beneficios

La luz láser puede borrar prácticamente cualquier tatuaje. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el tono de la piel, la coloración y el tamaño del propio tatuaje, pueden condicionar la efectividad del tratamiento. En este sentido, podemos apuntar que los colores azules, naranjas, rojos y negros tienen una fácil eliminación, mientras que las tonalidades verdes, lilas, marrones y amarillas suponen una dificultad añadida. Por otro lado, cuanto más claro sea el tono de la piel, el resultado será más exitoso.


Pre-tratamiento

Durante la primera consulta, el especialista le evaluara el estado de la piel y le asesorará correctamente de los cuidados previos al tratamiento.


Post-tratamiento

Tras estas sesiones, se suele notar un ligero acaloramiento y una leve inflamación de la zona tratada aunque ésta remite al poco tiempo. Durante el proceso de recuperación es necesario evitar los focos de calor y de humedad como las saunas, las piscinas, las estufas o los baños de agua caliente. Estos cuidados impiden que las costras maceren y se caigan antes de tiempo y reducen el riesgo de infecciones. Asimismo, es necesaria la utilización de protección solar total hasta que se recupere la tonalidad de la piel.


Acreditaciones Principales