¿Cómo es el cáncer de piel?
El cáncer de piel es, en la actualidad, una patología muy frecuente y una de las consultas más habituales en dermatología. Su incidencia ha aumentado en los últimos años, principalmente debido a la exposición solar acumulada a lo largo del tiempo y al envejecimiento progresivo de la población.
Es especialmente común en personas de edad avanzada que, durante su infancia y juventud, no disponían de información suficiente sobre protección solar. Como consecuencia, han estado expuestas durante años a la radiación ultravioleta sin una protección adecuada. Este daño acumulado provoca un proceso de fotodaño en la piel que, con el tiempo, puede dar lugar a la aparición de distintos tipos de cáncer cutáneo.
Tipos de cáncer de piel
Existen principalmente dos grandes tipos de cáncer de piel:
Melanoma, que deriva de las lesiones pigmentadas, es decir, de los lunares.
Carcinoma, el tipo más frecuente, que incluye el carcinoma basocelular y el carcinoma escamoso.
- El carcinoma basocelular es el más habitual y presenta una malignidad fundamentalmente local. Cuando se realiza una exéresis adecuada con márgenes libres de tumor, la probabilidad de curación es prácticamente del 100%.
- Por otro lado, el carcinoma escamoso presenta un comportamiento algo más agresivo. En determinadas situaciones —como cuando se localiza en zonas de riesgo o en pacientes inmunodeprimidos— puede crecer, invadir tejidos más profundos e incluso producir metástasis, al igual que el melanoma.
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Melanomas
El melanoma es un tumor que se origina en los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento de la piel. Su detección precoz es fundamental, y para ello es clave conocer los signos de alarma resumidos en la regla del ABCDE:
- A (Asimetría): un lunar que pierde su simetría en forma o color.
- B (Bordes): bordes irregulares, mal definidos o que cambian con el tiempo.
- C (Color): aparición de distintos tonos (marrón, rojo, gris, blanco).
- D (Diámetro): crecimiento rápido, irregular o llamativo.
- E (Evolución): cualquier cambio en el lunar, ya sea en tamaño, forma, color o síntomas como picor, dolor o sangrado.
Es importante entender que algunos cambios en los lunares pueden formar parte de su evolución normal. Sin embargo, cuando estos cambios son rápidos, irregulares o llamativos, deben considerarse signos de alerta. Ante cualquier duda, es fundamental consultar con un dermatólogo.
Carcinoma
El carcinoma es el tipo de cáncer de piel más frecuente. Dentro de este grupo, el carcinoma basocelular destaca por su elevada prevalencia, especialmente en personas de edad avanzada con daño solar acumulado.
Una de sus manifestaciones más típicas es la aparición de una lesión costrosa que no cicatriza. Es frecuente que parezca curarse y vuelva a reaparecer, lo cual debe hacer sospechar. Clínicamente, suele presentarse como una lesión con bordes brillantes, translúcidos o perlados.
Aunque su malignidad es local y raramente produce metástasis, puede generar problemas importantes si se localiza en zonas de riesgo como:
- nariz
- áreas perioculares
- labios
- orejas
- estructuras faciales
En estas localizaciones, el crecimiento del tumor puede requerir cirugías más importantes que pueden resultar en defectos estéticos y funcionales importantes si no se trata a tiempo.
En los carcinomas mal delimitados, en los que no es posible identificar claramente los márgenes tumorales, o en carcinomas recurrentes, se requieren técnicas quirúrgicas más avanzadas con control intraoperatorio de márgenes para asegurar la eliminación completa del tumor.
Tipos de cáncer por localización
El cáncer de piel puede aparecer en cualquier zona del cuerpo. Sin embargo, su localización suele estar relacionada con su causa:
- Los carcinomas aparecen con mayor frecuencia en zonas fotoexpuestas como la cara, el cuero cabelludo o las orejas, debido a la radiación solar acumulada.
- El melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, incluso en áreas menos visibles, a partir de un lunar que se transforma.
Información útil
Inmunosupresión
La inmunosupresión es un factor clave a tener en cuenta. Algunos pacientes reciben tratamientos farmacológicos que disminuyen las defensas del organismo, como en enfermedades inflamatorias o trasplantes de órganos.
Estos pacientes inmunodeprimidos presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, ya que combinan dos factores importantes:
- disminución de la capacidad de defensa de la piel
- exposición acumulada a la radiación solar
Por ello, requieren un seguimiento dermatológico más estrecho.
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En qué consiste la primera visita
En la primera consulta dermatológica se realiza una exploración completa de la piel. Es fundamental examinar todo el cuerpo, ya que existen zonas que el paciente no se suele revisar, como la espalda.
A partir de esta evaluación se establece un diagnóstico inicial y se define el plan de actuación, que puede incluir seguimiento, pruebas diagnósticas o tratamiento.
Opciones de tratamiento no quirúrgico
Prevención
La prevención es el pilar fundamental, especialmente en el melanoma. La piel es un órgano visible que permite detectar cambios de forma precoz si se realiza una adecuada autoexploración.
Es importante revisar toda la superficie cutánea, incluyendo zonas menos visibles como mucosas o plantas de los pies.
En consulta, el dermatólogo utiliza la dermatoscopia, una herramienta que permite ampliar la imagen de la piel y analizar estructuras no visibles a simple vista. Esto facilita la detección de lesiones sospechosas en fases muy iniciales. Es especialmente útil para lesiones pigmentadas ya que permite ver directamente la melanina sin el artefacto de la capa córnea. Además, se pueden registrar imágenes para realizar un seguimiento evolutivo de los lunares a lo largo del tiempo.
Biopsia
Ante una lesión sospechosa, el tratamiento inicial consiste en su extirpación y posterior análisis histológico. Esto permite confirmar si se trata de una lesión benigna o maligna.
En algunos casos, cuando la lesión no es claramente sospechosa, se puede optar por un seguimiento periódico para evaluar su evolución.
Cremas
Existen tratamientos tópicos para el tratamiento del precáncer o carcinoma superficial, como el imiquimod, con capacidad inflamatoria local. Aplicados durante varias semanas pueden conseguir la curación completa de estas lesiones.
Terapia fotodinámica
La terapia fotodinámica combina la aplicación de una crema fotosensibilizante con la exposición a una luz específica. Este proceso destruye selectivamente las células tumorales más activas, consiguiendo un tratamiento selectivo eficaz en lesiones superficiales precancerosas y cancerosas.
Opciones de tratamiento quirúrgico
Cuando las lesiones presentan mayor profundidad o invasión, el tratamiento de elección es la cirugía, ya que permite eliminar completamente el tumor y confirmar su erradicación mediante análisis histológico.
Exéresis simple
Consiste en la extirpación del tumor con márgenes de seguridad. Es la técnica más utilizada y ofrece altas tasas de curación, especialmente en carcinomas bien delimitados.
Cirugía de Mohs
Indicada en tumores con márgenes poco definidos, de alto riesgo o recurrentes. Durante la intervención se analizan los márgenes en tiempo real mediante biopsias intraoperatorias, lo que permite asegurar la eliminación completa del tumor en un solo procedimiento.
Es una técnica más compleja que requiere la colaboración de distintos especialistas, pero ofrece una gran precisión y seguridad.
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Preguntas
frecuentes
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¿Cómo puedo saber si una mancha o lunar es peligroso?
Cualquier cambio en un lunar -asimetría, bordes irregulares, variaciones de color, crecimiento o síntomas- debe ser motivo de consulta médica.
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¿Cuál es el tratamiento más eficaz para el cáncer de piel?
El tratamiento más eficaz es el quirúrgico, ya que permite confirmar mediante estudio histológico que el tumor ha sido completamente eliminado.
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¿Me quedará una cicatriz muy visible tras la cirugía?
La visibilidad de la cicatriz depende del tamaño y la localización del tumor. Actualmente existen múltiples técnicas (láser, parches de silicona, tratamientos tópicos) que ayudan a mejorar el resultado estético.
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¿Es dolorosa la intervención o el postoperatorio?
La intervención se realiza con anestesia local y es indolora. El postoperatorio suele ser bien tolerado, aunque puede variar según la zona tratada.
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¿Qué probabilidades hay de que el cáncer de piel vuelva a aparecer?
El riesgo de recurrencia es bajo, aunque no inexistente. En casos más complejos se utilizan técnicas quirúrgicas avanzadas para minimizar esta posibilidad.