¿Por qué sigo teniendo barriga si hago ejercicio y llevo una dieta saludable?

Por qué sigo teniendo barriga

Hacer ejercicio con regularidad y seguir una alimentación equilibrada son dos pilares fundamentales para mantener un peso saludable y mejorar la composición corporal. Sin embargo, hay personas que, incluso estando en su peso, siguen presentando grasa localizada en el abdomen u otras zonas del cuerpo.

¿Por qué ocurre? La distribución de la grasa corporal no depende únicamente de cuánto comemos o de cuánto ejercicio hacemos:

  1. las hormonas
  2. la genética
  3. el descanso
  4. y la propia constitución corporal

también influyen en las zonas en las que tendemos a acumular grasa.

Por eso, cuando una persona está en normopeso pero mantiene determinados depósitos de grasa localizada, es importante diferenciar entre un problema de peso y un problema de contorno corporal.

¿Por qué algunas zonas acumulan grasa con más facilidad?

La distribución de la grasa en nuestro cuerpo está relacionada, entre otros factores, con la influencia hormonal.

  1. Las hormonas masculinas, principalmente la testosterona, se asocian a una mayor tendencia a acumular grasa en la zona abdominal, tanto a nivel visceral como externo.
  2. Por otro lado, las hormonas femeninas, como los estrógenos, favorecen una distribución de la grasa más localizada en zonas como los muslos y los glúteos, contribuyendo a siluetas tradicionalmente descritas como de reloj de arena.

El tejido adiposo presenta receptores hormonales que influyen en esta distribución. Se trata de mecanismos vinculados a nuestra propia evolución y que ayudan a explicar por qué no toda la grasa corporal responde de la misma manera cuando perdemos peso.

Al adelgazar, algunas zonas pueden perder volumen con mayor facilidad —como la cara, el pecho o los brazos— mientras determinados depósitos de grasa localizada pueden resultar más resistentes.

Por este motivo, es posible perder peso, hacer ejercicio y, aun así, continuar presentando grasa localizada en el abdomen.

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La influencia de la genética en la forma del cuerpo

La genética también desempeña un papel muy importante en nuestra constitución y en la tendencia a acumular grasa en determinadas zonas.

Tradicionalmente se han descrito tres tipos de constitución corporal:

  • Ectomorfa: asociada a cuerpos más longilíneos y delgados.
  • Mesomorfa: correspondiente a una constitución corporal intermedia.
  • Endomorfa: asociada a cuerpos con mayor tendencia a la redondez y al sobrepeso.

Nuestra genética condiciona, por tanto, parte de la forma natural de nuestro cuerpo.

Esto no significa que nuestra silueta sea inmodificable. El estilo de vida, la alimentación y el ejercicio pueden ayudarnos a moldear nuestra composición corporal, aunque existen determinadas características y depósitos de grasa que pueden resultar más difíciles de modificar únicamente mediante dieta y deporte.

Hormonas, descanso y grasa abdominal: ¿Qué relación existe?

Cuando hablamos de definir y mejorar el contorno corporal, tradicionalmente podemos hablar de tres grandes factores, las llamadas 3D:

  1. Deporte.
  2. Dieta.
  3. Definición, que puede aportar la lipoescultura cuando está indicada.

A estos tres factores podemos añadir una cuarta D: el descanso.

Dormir adecuadamente también tiene importancia, ya que los niveles elevados de cortisol pueden favorecer la acumulación de grasa.

El estrés también puede desempeñar un papel relevante. Un aumento del cortisol puede dificultar la definición corporal y el desarrollo muscular que buscamos.

Por este motivo, el cuidado del cuerpo debe entenderse desde una perspectiva más amplia en la que:

1. Alimentación
2. actividad física
3. descanso
4. y manejo del estrés

forman parte del proceso.

¿Cuándo la barriga deja de ser un problema de alimentación o de peso?

Esta es una distinción importante.

Cuando una persona sigue una alimentación adecuada, se encuentra en normopeso —con un índice de masa corporal de 25 o inferior— y, aun así, presenta depósitos de grasa que alteran el contorno corporal, puede que el problema ya no sea simplemente cuánto peso debe perder.

En estos casos, el ejercicio puede seguir ayudando a mejorar la musculatura y la definición, pero determinados acúmulos de grasa localizada pueden permanecer.

Cuando esto sucede, puede valorarse la liposucción o lipoescultura como una opción para tratar específicamente esos depósitos de grasa.

El objetivo, en este contexto, no es tratar un problema de sobrepeso, sino remodelar el contorno corporal en aquellas zonas donde la grasa localizada persiste a pesar de mantener un peso adecuado.

¿Qué tratamientos existen para la grasa abdominal localizada?

La elección del tratamiento dependerá de qué está provocando realmente el aspecto del abdomen.

No todos los pacientes que consultan porque siguen teniendo barriga presentan el mismo problema. En algunos casos predomina la grasa localizada; en otros puede existir también exceso de piel o una separación de la musculatura abdominal.

Por ello, el tratamiento debe adaptarse a las características de cada paciente.

Liposucción VASER: tratar la grasa localizada mediante ultrasonidos

Uno de los avances tecnológicos que ha transformado la liposucción durante las últimas décadas ha sido la incorporación de los ultrasonidos.

La liposucción VASER utiliza energía ultrasónica para fragmentar la grasa antes de aspirarla.

La importancia de este proceso radica en modificar la consistencia del tejido adiposo para facilitar posteriormente su aspiración.

Al trabajar sobre una grasa previamente fragmentada, la extracción puede realizarse de manera más sencilla y con un menor traumatismo sobre los tejidos.

Esta tecnología permite abordar los depósitos de grasa localizada con el objetivo de conseguir una mayor definición del contorno corporal.

Abdominoplastia: cuando no existe únicamente exceso de grasa

No siempre la presencia de un abdomen prominente se explica exclusivamente por un exceso de grasa.

La abdominoplastia permite tratar tres componentes diferentes dentro de una misma intervención:

  1. El exceso de grasa, que puede tratarse mediante liposucción.
  2. La diástasis de los rectos abdominales, es decir, la separación de la musculatura abdominal.
  3. El exceso de piel, que se elimina durante la intervención.

La diástasis abdominal aparece típicamente en dos situaciones:

  1. después de los embarazos
  2. y asociada a la obesidad.

En este último caso, el aumento de grasa intraabdominal provoca una expansión de la pared abdominal y, aunque posteriormente se recupere el peso, los músculos rectos pueden no volver a aproximarse completamente.

La abdominoplastia permite corregir esta separación mediante una sutura de los músculos rectos, además de tratar el exceso de piel y, cuando está indicado, la grasa localizada.

Por este motivo, cuando el problema del abdomen combina grasa, exceso cutáneo y separación muscular, el abordaje puede ser diferente al de una liposucción aislada.

Renuvion: favorecer la retracción de la piel

La calidad y la capacidad de retracción de la piel también son aspectos importantes cuando se realiza una liposucción.

Desde hace aproximadamente 15 años, la liposucción ultrasónica puede asociarse a tecnologías de radiofrecuencia al finalizar el procedimiento.

La radiofrecuencia se utiliza para favorecer la retracción de la piel.

Una de las tecnologías utilizadas para este propósito es Renuvion, que puede asociarse a la liposucción cuando está indicado para mejorar la retracción cutánea y conseguir un aspecto final de la piel más terso.

Cuando la liposucción se realiza con la técnica y las tecnologías adecuadas, Renuvion puede alcanzar una retracción de hasta un 65 %.

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Liposucción, abdominoplastia o Renuvion: ¿Qué tratamiento necesito?

La respuesta depende de cuál sea la causa que está modificando el contorno del abdomen.

  1. Si el problema principal son depósitos de grasa localizada en una persona que ya se encuentra en su peso, puede valorarse una liposucción o lipoescultura.
  2. Cuando, además de grasa, existe exceso de piel o diástasis de los músculos rectos abdominales, puede ser necesario valorar una abdominoplastia.
  3. Y cuando es necesario favorecer la retracción de la piel después de una liposucción, tecnologías como Renuvion pueden formar parte del tratamiento.

Por tanto, no existe un procedimiento adecuado para todos los pacientes. El primer paso es identificar correctamente qué estructuras están provocando ese aspecto del abdomen y, a partir de ahí, determinar qué tratamiento puede estar indicado.

¿Cómo elegir el tratamiento de contorno corporal adecuado?

Antes de decidir someterse a una cirugía de contorno corporal, es importante realizar una valoración médica individualizada.

Hay varios aspectos que deberían tenerse en cuenta:

  1. Consultar con un cirujano plástico certificado. Una forma de comprobar la acreditación profesional es consultar sociedades como la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) o la AECEP (Asociación Española de Cirugía Estética Plástica).
  2. Valorar el centro donde se realizará la intervención. Es importante que se trate de un centro certificado y que disponga de las garantías necesarias para realizar este tipo de procedimientos.
  3. Conocer las posibles complicaciones. El cirujano plástico debe explicar los posibles riesgos asociados a la intervención.
  4. Comparar antes de decidir. Puede ser recomendable consultar con un máximo de tres cirujanos plásticos y valorar cuál transmite mayor confianza.

Entonces, ¿por qué sigo teniendo barriga aunque coma bien y haga ejercicio?

Porque no toda la grasa corporal depende exclusivamente de la dieta o del ejercicio.

La genética, las hormonas, el descanso y la distribución natural del tejido adiposo pueden hacer que determinadas zonas —como el abdomen— acumulen grasa con mayor facilidad y que esta sea más resistente a la pérdida de peso.

Cuando una persona se encuentra en normopeso y mantiene unos hábitos saludables, pero continúa presentando depósitos de grasa localizada, puede ser necesario valorar si el problema es realmente de peso o si se trata de una cuestión de contorno corporal.

En estos casos, una valoración por parte de un cirujano plástico permite determinar qué está condicionando la forma del abdomen —grasa localizada, exceso de piel, diástasis muscular o una combinación de varios factores— y establecer qué abordaje puede ser el más adecuado para cada paciente.

Tratamientos mínimamente invasivos para reducir la grasa localizada sin cirugía

Cuando existen pequeños depósitos de grasa que persisten pese a mantener una alimentación equilibrada y hacer ejercicio, determinados tratamientos corporales pueden ayudar a mejorar el contorno sin recurrir a la cirugía. Entre ellos destacan la criolipólisis, LPG y HUBER, aunque cada tecnología tiene una función diferente.

Criolipólisis: reducir la grasa mediante frío controlado

La criolipólisis utiliza frío controlado para actuar sobre los adipocitos, las células que almacenan grasa. Puede aplicarse en zonas como el abdomen, los flancos o los muslos, con el objetivo de reducir progresivamente determinados acúmulos de grasa localizada.

Es un tratamiento no invasivo que no requiere incisiones ni anestesia. Los resultados aparecen de forma gradual durante las semanas posteriores a la sesión.

LPG: mejorar el contorno corporal

LPG utiliza la estimulación mecánica de los tejidos para favorecer la remodelación corporal y mejorar el aspecto de la celulitis. Puede incorporarse a protocolos orientados a mejorar el contorno y combinarse con otras técnicas cuando está indicado.

HUBER: complementar el tratamiento con trabajo muscular

La plataforma HUBER permite realizar ejercicios específicos de activación y tonificación muscular. Su función es complementar el abordaje corporal, pero no elimina directamente la grasa localizada.

¿Cuándo elegir un tratamiento sin cirugía o una liposucción?

Los tratamientos no invasivos pueden valorarse cuando existen pequeños depósitos de grasa y se busca mejorar el contorno sin pasar por quirófano. Sin embargo, su capacidad de remodelación es más limitada que el de un procedimiento quirúrgico.

TRATAMIENTOS RECOMENDADOS

Lipo Vaser

Tecnología de ultrasonido de última generación que permite esculpir el cuerpo y eliminar la grasa localizada de cualquier zona sin molestias postoperatorias.

Liposucción

Mediante la aspiración de grasa sobrante se consigue moldear la zona tratada, con la consiguiente mejora de la figura y el contorno.

Abdominoplastia

La abdominoplastia permite recuperar un vientre plano, eliminando flacidez y los acúmulos de grasa, mediante la reparación de la pared muscular.

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