Cómo evitar la flacidez cuando bajas de peso: Guía para proteger la firmeza de tu piel

evitar flacidez cuando bajas de peso

Perder peso puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y nuestra forma física. Sin embargo, durante este proceso también pueden aparecer cambios que no esperábamos, como una mayor flacidez o zonas de piel descolgada.

Para cuidar la firmeza del cuerpo, es importante acompañar el adelgazamiento de:

  1. un trabajo muscular
  2. una alimentación adaptada
  3. y una buena hidratación.

El objetivo debe ir más allá del número que vemos en la báscula: interesa perder grasa preservando la masa muscular y cuidando la calidad de la piel.

En este artículo te explicamos qué hábitos conviene tener en cuenta y qué tratamientos pueden valorarse si la flacidez ya ha aparecido.

Pierde peso de forma gradual y sin prisas

Cuando queremos bajar de peso, es habitual buscar resultados rápidos. Sin embargo, una pérdida de peso progresiva permite que los tejidos dispongan de más tiempo para adaptarse a los cambios de volumen.

Además, el peso que marca la báscula no explica por sí solo cómo está cambiando nuestro cuerpo. Durante el adelgazamiento conviene prestar atención a la masa muscular, al aporte de proteínas y a la actividad física, con un seguimiento profesional que permita ajustar el proceso a cada persona.

La constancia es fundamental. Organizar la semana y reservar tiempo para entrenar ayuda a incorporar hábitos que podamos mantener; conseguir una mejor forma física requiere continuidad, también después de alcanzar el peso deseado.

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Prioriza el entrenamiento de fuerza sobre el cardio exclusivo

Si quieres cuidar la firmeza de tu cuerpo mientras pierdes peso, el entrenamiento de fuerza debe ocupar un lugar central en tu rutina. Este tipo de ejercicio permite mejorar el tono muscular y contribuye a mantener un metabolismo activo.

El ejercicio cardiovascular puede formar parte del programa, pero hacer únicamente cardio deja fuera el trabajo específico necesario para desarrollar la musculatura.

Una forma de combinar ambas actividades es realizar primero la sesión de fuerza y añadir después entre 15 y 20 minutos de cardio de intensidad moderada, siempre adaptándolo a tu condición física. La intensidad debe permitirte respirar y mantener una conversación mientras percibes cierto esfuerzo.

El Medical Gym de Clínica Planas ofrece programas de entrenamiento individualizados y supervisados por un equipo disciplinar, que puede incluir:

  1. Preparadores físicos
  2. Médicos
  3. Nutricionistas
  4. Fisioterapeutas

A partir de una evaluación inicial, el equipo adapta los ejercicios a los objetivos, las limitaciones físicas y el estilo de vida de cada paciente.

Asegura un aporte óptimo de proteínas en tu dieta diaria

La proteína es fundamental para el desarrollo de la masa muscular. Por eso, cuando buscamos perder grasa y cuidar el tono del cuerpo, debemos acompañar el entrenamiento de fuerza de un aporte proteico adecuado.

Las necesidades varían de una persona a otra. Como orientación, en el contexto del entrenamiento de fuerza puede plantearse un aporte de entre 1,2 y 1,8 gramos de proteína por kilo de peso al día. No se trata de una pauta universal: el profesional de nutrición debe determinar la cantidad adecuada para cada caso.

Entre los alimentos que aportan proteínas se encuentran:

  1. el pollo
  2. los huevos
  3. el pescado
  4. las legumbres
  5. el tofu.

La dieta debe mantener un equilibrio entre proteínas, hidratos de carbono y grasas, con cantidades adaptadas a los objetivos y las necesidades de cada persona.

Mantén una hidratación profunda por dentro y por fuera

La hidratación también forma parte del cuidado de la piel y de la musculatura. Las células necesitan agua para funcionar correctamente, y este aspecto merece atención durante todo el proceso de pérdida de peso.

Durante el entrenamiento de fuerza conviene beber, aunque la sensación de sed o el esfuerzo percibido sean diferentes a los de una sesión de cardio. Tomar pequeños sorbos durante la actividad y reponer líquidos después ayuda a incorporar la hidratación a la rutina de ejercicio.

Por fuera, mantener la piel hidratada favorece su elasticidad. El uso de cremas hidratantes adecuadas puede formar parte del cuidado diario, siguiendo las recomendaciones del especialista según las necesidades de la piel.

Estos cuidados acompañan al ejercicio y la alimentación, pero cuando existe un exceso importante de piel, es necesario valorar tratamientos específicos.

Suplementa tu alimentación con precursores de la elasticidad

El colágeno es una de las proteínas relacionadas con la firmeza de la piel, y su nombre aparece con frecuencia cuando hablamos de suplementación y elasticidad.

Antes de incorporar un suplemento, conviene revisar la base del plan:

  1. una alimentación equilibrada
  2. un aporte suficiente de proteínas
  3. y una rutina constante de ejercicio.

La suplementación debe valorarse de forma individualizada, con orientación profesional y dentro del conjunto de cuidados.

Por eso, si te planteas tomar productos con colágeno o destinados a mejorar la elasticidad, consulta primero con el equipo que supervisa tu alimentación. Es importante definir qué necesitas y qué objetivo tendría esa incorporación en tu caso.

Cómo recuperar la firmeza de la piel si ya ha aparecido la flacidez

Cuando la flacidez ya es visible, el primer paso es determinar su grado y valorar cuánto exceso de piel existe. Una pérdida leve de firmeza requiere un abordaje diferente al de un descolgamiento importante.
En Clínica Planas, la elección del tratamiento se realiza de forma personalizada, teniendo en cuenta las zonas a tratar y las características de los tejidos.

HIFU

Tras una pérdida de peso importante, la piel y los tejidos de sostén pueden perder firmeza, y la gravedad hace que toda la estructura tienda a descender. HIFU (ultrasonido focalizado de alta intensidad) es una de las tecnologías que se utilizan para ayudar a contener este efecto. En Clínica Planas trabajamos con el nuevo equipo Ultraformer MPT.

Su gran ventaja es la profundidad a la que actúa. HIFU no se queda en la superficie: llega hasta el SMAS, la capa profunda que sostiene la piel. Así se busca mejorar la calidad de los tejidos más profundos y favorecer una sujeción de toda la estructura dérmica, de modo que el descenso no sea tan marcado y los tejidos se mantengan lo mejor posible en su posición.

Por eso resulta especialmente interesante en personas que han adelgazado de forma notable y quieren prevenir o minimizar la flacidez asociada.

Morpheus8 para la flacidez leve

Morpheus8 combina radiofrecuencia fraccionada y microagujas para estimular la producción de colágeno y elastina y mejorar la firmeza y la calidad de la piel.

Puede valorarse en casos de flacidez leve y aplicarse en zonas como los brazos, el abdomen o los muslos. Su indicación depende de la evaluación del especialista, ya que no permite resolver todos los grados de descolgamiento.

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Renuvion para determinados casos de flacidez moderada

Renuvion es una técnica quirúrgica que utiliza radiofrecuencia y gas helio para favorecer la retracción de la piel. Puede plantearse en determinados casos de flacidez moderada, cuando el especialista considera que los tejidos pueden responder a este tratamiento.

Este procedimiento se realiza en quirófano y, según la extensión de la zona, puede requerir anestesia local o general. Aunque pueden apreciarse cambios iniciales tras la intervención, la evolución continúa durante los meses siguientes y el resultado final se valora aproximadamente entre los seis y nueve meses.

Cirugía para retirar el exceso de piel en casos de flacidez severa

Cuando existe una flacidez severa y sobra una cantidad importante de piel, los tratamientos destinados a estimular el colágeno pueden resultar insuficientes. En estos casos, puede ser necesario retirar el exceso cutáneo mediante cirugía.

Según la zona afectada, se valoran procedimientos como:

  1. el lifting de brazos
  2. el lifting de muslos
  3. la cirugía abdominal.

Estas intervenciones permiten tratar la piel sobrante, pero dejan cicatrices, un aspecto que debe explicarse y valorarse antes de decidir el tratamiento.

Cuida la firmeza de tu piel con un plan personalizado

Cada cuerpo responde de forma diferente a la pérdida de peso. Mantener una rutina de fuerza, cuidar la alimentación y prestar atención a la hidratación son pasos que deben acompañar el proceso, aunque en algunos casos también será necesario tratar la flacidez de forma específica.

En Clínica Planas te acompañamos con un abordaje personalizado que integra ejercicio físico, nutrición y valoración médica. Si te preocupa la firmeza de tu piel al adelgazar o ya has notado zonas de descolgamiento, solicita una visita para conocer qué cuidados y tratamientos pueden ser adecuados para ti.

TRATAMIENTOS RECOMENDADOS

Entrenador personal

Para lograr alcanzar un buen hábito de salud física y conseguir los objetivos que se proponga, le ofrecemos el servicio de entrenamiento personalizado.

Abdominoplastia

La abdominoplastia permite recuperar un vientre plano, eliminando flacidez y los acúmulos de grasa, mediante la reparación de la pared muscular.

Morpheus 8. Flacidez facial y corporal

Procedimiento no quirúrgico para la eliminación de flacidez y el rejuvenecimiento facial y corporal.

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