El liquen escleroso vulvar puede parecer un problema localizado. Pero, como un iceberg, lo que vemos es solo una parte.
Lo visible: picor, manchas blanquecinas o cambios en los tejidos de la v*lva.
Lo que también hay que valorar: el componente inflamatorio y autoinmune de la enfermedad, la salud hormonal, el estrés y las necesidades individuales de cada paciente.
Por eso, en Clínica Planas planteamos un abordaje integral 360º que combina diagnóstico de precisión, tratamientos específicos y seguimiento médico personalizado.
