Pectus Excavatum y tecnología 3D

pectus-excavatum

La tecnología va a pasos agigantados en el ámbito de la medicina. En este episodio de Corpore Sano vamos a hablar de cómo la tecnología 3D nos ayuda a tratar el Pectus Excavatum, además de otras anomalías similares como el pectus carinatum o el síndrome de poland.

El Pectus Excavatum o pecho hundido, es la deformidad congénita más común de la porción anterior del tórax y está presente entre el 1 y 2% de la población, siendo más frecuente en hombres que en mujeres. Suele estar presente desde el nacimiento, pero normalmente se hace más evidente a partir de la adolescencia.

En la mayoría de los afectados no produce alteraciones funcionales, se trata de un problema meramente estético, aunque obviamente sí puede afectar a la autoestima de la persona que lo padece.

La técnica menos invasiva y más segura para solucionar esta anomalía consiste en implantar una prótesis de silicona hecha a medida. Hasta ahora esta prótesis se diseñaba realizando un molde con silicona, pero hoy en día la tecnología 3D nos permite crear prótesis que se adaptan perfectamente a la anatomía del paciente.

¿Cómo funciona?

  1. Primero realizaremos un TAC para valorar la estructura de la pared torácica.
  2. La información de este TAC se vuelca en el software 3D que va a diseñar este implante.
  3. Un detallado informe se deriva al cirujano plástico.
  4. Cuando se confirme que todo está correcto se procede a su fabricación en silicona.

La intervención

La intervención, que dura aproximadamente una hora y se realiza con anestesia general, es sencilla.

  1. El cirujano plástico realiza un dibujo en la piel con el prototipo del implante para posicionarlo con exactitud.
  2. Se realiza una incisión medial vertical de 6 centímetros para preparar la cavidad al tamaño del implante definitivo.
  3. Por último lo introducimos a través de esta incisión. En algunos casos en los que el pectus es más lateral el implante se colocará parcialmente por debajo del músculo pectoral. Si llega más abajo del esternón justo encima del músculo recto.

El postoperatorio es poco doloroso y los resultados son totalmente inmediatos y permanentes.

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