Cuando el liquen escleroso vulvar altera los tejidos de la zona íntima, el tratamiento debe adaptarse a cada caso.
En determinadas pacientes, la transferencia de grasa propia puede formar parte del abordaje quirúrgico para:
• Restaurar la arquitectura vulvar.
• Liberar zonas fibróticas o adherencias.
• Regenerar los tejidos.
• Ampliar áreas estrechadas como consecuencia de la enfermedad.
Siempre tras una valoración médica individualizada, dentro de un enfoque integral de la salud vulvovaginal.
