Cómo solucionar el miedo al quirófano

miedo al quirófano

Muchas personas, ante la situación de someterse a una cirugía plástica o estética sufren miedo al quirófano. Esto es totalmente normal, al final cualquier intervención, ya sea por motivos estéticos o de salud, entraña algún tipo de riesgo. Por eso en este episodio de Corpore Sano vamos a hablar de los 3 principales miedos que suelen tener los pacientes antes de someterse a una cirugía, y de qué debemos tener claro para sentirnos más tranquilos.

  1. El primero de estos miedos, muy común, es el miedo a la anestesia general. En algunos casos se trata de angustia por el hecho de quedar dormido y perder el control de lo que está pasando durante la cirugía. Pero debemos tener en cuenta que aunque estuviéramos realizando la intervención con anestesia local no podríamos estar controlando y dando indicaciones al cirujano. En cualquier caso debemos confiar en el equipo médico ya que hemos decidido ponernos en sus manos.Para otras, directamente es miedo a tener una complicación con la anestesia y no volver a despertar. Pero hay que tener claro que precisamente cuando estamos bajo anestesia general es cuando más seguros estamos, ya que tenemos alrededor a un gran equipo médico que vela por nosotros y a un gran equipo técnico que controla nuestro corazón, nuestra respiración, etc. Nunca tendremos a nuestro alrededor un grupo de especialistas y un volumen de máquinas que nos controlen más ni mejor.
  2. La segunda de las preocupaciones más comunes ante una cirugía es si obtendremos el resultado deseado. En este caso la clave es la comunicación con el médico. En la primera visita el médico debe sentarse con el paciente, preguntarle sobre sus motivaciones y sus expectativas y finalmente y tras la revisión médica, el médico le explicará con detalle al paciente cuál es la mejor opción para su caso -aunque a menudo no sea la que el paciente tenía en mente- y qué puede esperar. Ningún médico puede asegurar de forma milimétrica cuál va a ser el resultado, pero si la comunicación es buena y el paciente entra a consulta con expectativas claras y realistas, lo más probable es que quede satisfecho con el resultado. 
  3. Por último, el tercer miedo al quirófano es de hecho el miedo al que dirán o a la desaprobación del entorno ante el hecho de someternos a una operación de cirugía plástica o estética. ¿Pensarán que soy frívolo o inseguro? ¿Desaprobarán que me haya gastado tanto dinero en algo estético?

Ante este pensamiento que sufren casi el 90% de los pacientes que pasan por mi consulta, más que una clave quisiera ofrecer una reflexión: todos tenemos el derecho de intentar ser felices, o más felices si cabe. Aunque hoy en día -cada vez menos- la cirugía plástica y estética se sigue viendo como algo frívolo por muchas personas, en todos mis años de carrera he visto a muchísimas personas que vivían con el anhelo de librarse de cosas que les hacían infelices. Inseguridades, complejos… y todavía años después recuerdan cómo les cambio la vida haberse decidido a dar el paso.

 

En conclusión:

  • Confianza en el equipo médico
  • Máxima comunicación con el cirujano, no debemos tener miedo a preguntar ni a exponer nuestros deseos e inquietudes
  • Y por último, tener claro que tenemos derecho a perseguir nuestra felicidad

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