Cómo disimular las cicatrices patológicas - Corpore sano - 01/12/2015

El doctor Jorge Planas explica qué tratamiento seguir en caso de los queloides e hipertrofia.


Transcripción

La mayoría de la población tiene alguna cicatriz en su cuerpo, bien originada por heridas, cirugías previas o por traumatismos; y no todo el mundo cicatriza igual. La mayoría de la población cicatriza bien, pero hay gente que cicatriza de forma patológica, generando cicatrices hipertróficas o incluso queloides.

El tejido cicatrizal puede seguir formándose incluso mucho después de que una herida se haya sanado. La cicatriz hipertrófica, es una cicatriz roja, ligeramente elevada sobre la misma línea de la cicatriz y que en ocasiones produce picor. El queloide es mucho más exagerado que la hipetrófica, pero se extiende mucho más allá de los límites de la línea cicatrizal, de forma descontrolada.

Este tipo de cicatrices patologías, pueden aparecer en alguna zona del cuerpo, pero es posible que en otras no. Las zonas más frecuentes son el tórax, la del esternón, los hombros y las orejas, y también es más frecuente en raza negra y en la asiática, más que en la caucásica.

El tratamiento es diferente en función de si son cicatrices hipertróficas o queloides. En hipertróficas existe un primer paso que es la presoterapia, que consiste en láminas de silicona colocadas encima de la cicatriz entre 3 y 6 meses, si con eso no es suficiente disponemos de la inyección de corticoides locales intracicatrizales o el láser. Con estas tres técnicas se solucionan el 99% de los casos.

Para el tratamiento del queloide, es necesario extraer este tejido que ha desbordado las cicatrices, y es necesario la aplicación de dos sesiones braquiterapia, una el mismo día y la siguiente el día después.



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