Cuidados especiales del pecho tras un proceso oncológico

Cuidados del pecho tras un proceso oncológico


Transcripción

El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer, y uno de los tumores sólidos con tasas de curación más alta. Esto hace que hoy en día muchas mujeres supervivientes al cáncer de mama hagan una vida normal, y lógicamente tengan las mismas aspiraciones en cuanto a belleza corporal que las demás.

Las consecuencias del tratamiento del cáncer sobre el aspecto físico de la paciente pueden suponer un importante deterioro de la calidad de vida. Por este motivo es muy interesante que puedan disponer, además de muchas otras opciones más convencionales, de productos cosméticos especialmente desarrollados para su tratamiento y mejora.

Cuando una mujer que ha padecido cáncer de mama recibe el alta, su aspecto físico puede ser muy variado en función de los tratamientos recibidos:

•    Cirugía: Diferentes opciones de actuación sobre la mama y la axila.

•    Radioterapia: Un tratamiento local que siempre se administra cuando se conserva el pecho y puede ser necesario en algunas pacientes sometidas a mastectomía. Este es el que más alteraciones produce en la piel de la zona donde se aplica.

•    Quimioterapia: No todas las pacientes la necesitan, algunas la reciben antes de la operación y otras después de la cirugía. Durante del tratamiento la piel sufre: queda reseca, más frágil, cae el cabello. Habitualmente sus efectos sobre la piel son reversibles. Es útil combatir estos síntomas durante el tratamiento para mejorar la calidad de vida de las pacientes.

•    Hormonoterapia: En pacientes con tumores sensibles a las hormonas femeninas se administran diversos tratamientos que contrarrestan su efecto. Como consecuencia en algunos casos pueden dar lugar a alteraciones en la piel similares a las que induce la menopausia.

•    Otros tratamientos llamados “anti-diana”: Se trata de un grupo variado de nuevas sustancias que van a atacar a un tipo concreto de tumor y suelen tener pocos efectos secundarios; existen los llamados “anti-angiogénicos”, que atacan a los mecanismos que forman nuevos vasos sanguíneos, que pueden provocar también alteraciones cutáneas.

Estas patologías casi siempre reciben cirugía en uno u otro momento del tratamiento.

Sobre la mama puede ser:


•    Mastectomía (consiste en la extirpación completa del tejido mamario con posibilidad de reconstrucción durante la misma intervención o posteriormente).

•    Tratamiento Conservador (consiste en la extirpación del tejido enfermo con un margen de tejido sano alrededor, dejando el resto del pecho, cosa que obliga a la administración de Radioterapia). El tratamiento conservador puede ser convencional u oncoplástico, si para conseguir extirpar el tumor y mantener un seno de aspecto y forma aceptables usa técnicas que vienen de la cirugía plástica, como las usadas para reducir y elevar los senos.

La Cirugía de la axila se puede realizar mediante:

•    La biopsia selectiva del ganglio centinela: (un método poco agresivo que no se puede aplicar en todos los casos y que permite sacar uno o dos ganglios axilares, que si tras ser analizados resultan sanos, evitan que se tenga que extirpar todo el grupo de ganglios de la axila)

•    El vaciamiento axilar: que consiste en extirpar todos los ganglios linfáticos de la axila y que se asocia, por un lado a un riesgo aumentado de linfedema (hinchazón del brazo) y por otro, a dejar al brazo con pocas defensas -pues esa es una de las funciones de los ganglios linfáticos- aumentando el riesgo de que aparezcan pequeñas infecciones con más facilidad con los consecuentes problemas que puede acarrear a la piel.

Cuidados tras el tratamiento

El linfedema es una complicación hoy en día infrecuente, pero no por ello menos temida y es importante dedicar esfuerzos a prevenirlo, y en caso de que aparezca, tratarlo.

A las mujeres que han sido sometidas a un vaciamiento axilar les recomendamos tres pilares básicos de tratamiento:

-    Ejercicios de mantenimiento de la extremidad afectada (brazo). Se empiezan a enseñar ya en la clínica y que posteriormente el personal de enfermería, el fisioterapeuta o el propio cirujano acabará de indicar. Es muy importante que no se deje de movilizar el brazo, pues ayuda a disminuir el riesgo de que se hinche. Practicar un deporte de bajo impacto además ayudará  a tener una mejor calidad de vida y mantener el peso.

Es aconsejable practicar habitualmente un ejercicio suave para mantener un buen balance articular de la extremidad sin llegar a la fatiga muscular. La natación y gimnasia en el agua son ejercicios beneficiosos que por las propiedades del agua pueden mejorar el tono muscular, reducir la inflamación y favorecer la dinámica venosa y linfática.

-    Cuidar la dieta: Además de hacer una dieta sana y equilibrada es muy importante que estas mujeres no ganen peso, pues el aumento de peso tras la cirugía se relaciona con un aumento de riesgo de padecer un linfedema. Unos buenos hábitos alimentarios y ejercicio regular son fundamentales.

-    Prevención y tratamiento de las infecciones: El brazo al que se le han eliminado los ganglios axilares tiene una inmunidad disminuida; esto lo hace especialmente vulnerable a que pequeñas heridas se infecten. La infección en un brazo de estas características suele ir acompañada de una inflamación de los pocos vasos linfáticos que permanecen activos, dejando de cumplir correctamente su función y dando paso al linfedema. Por ese motivo se recomienda evitar heridas en este brazo y mano, y en caso de que se produzcan, desinfectarlas bien y precozmente y si a pesar de ello se pone la piel roja, no esperar a más síntomas y consultar inmediatamente con el médico para dar un tratamiento antibiótico.

-    Existen otras recomendaciones que generalmente se les hace a estas mujeres, muchas sin demasiada base científica: si durante la práctica de ejercicio el brazo se hincha, pueden usar prendas de compresión (manguitos etc.…). Es razonable evitar que se las pinche para realizar extracciones de sangre en ese brazo, así como  tomar la tensión arterial.

Los cambios que suelen aparecer en la piel son:

Piel en tensión y atrófica o engrosada en las zonas de la cicatriz quirúrgica cuando se cerró a tensión o hubo alguna complicación como hematoma o infección, o especialmente tras la radioterapia, que en ocasiones deja la zona en la que se aplicó con un color más oscuro que el resto de la piel.

Aquellas mujeres sometidas a la extirpación del seno, pueden haberse reconstruido el pecho durante la mastectomía o posteriormente. Las técnicas de reconstrucción son variadas y  la piel del nuevo pecho puede requerir cuidados especiales, especialmente cuando se la  somete a tensión en los procedimientos que incluyen expansión y/o prótesis.

La quimioterapia y radioterapia pueden dar lugar a cambios o algteraciones molestas en la piel: en el caso  de que la mujer reciba radioterapia, bien en el pecho, en la axila o en el lecho de la mastectomía, la piel sufre cambios: se puede hacer más gruesa, más frágil, quedar hinchada, o endurecida, todas estas alteraciones mejoran con el tiempo, pero las que permanecen tras dos años suelen hacerse permanentes.

Estas mujeres precisan de una buena hidratación, tanto por boca (beber líquidos) como via tópica (cremas y geles). Es importante utilizar productos libres de alcohol, perfume y otras sustancias potencialmente irritantes o alergizantes, es decir productos formulados para pieles sensibles y muy sensibles. En casos extremos requiere tratamiento médico con lociones y cremas de prescripción.

Para las zonas que reciben radioterapia, durante el tratamiento únicamente deben utilizarse las cremas y ungüentos prescritos por el radioterapeuta.
Debe recomendarse especial cuidado con el sol, evitar la exposición directa y utilizar cremas protectoras.

ALIMENTACIÓN

La alimentación puede seguir siendo la misma que antes de sufrir la mastectomía.

Es siempre beneficioso para la salud seguir una dieta equilibrada que evite el aporte en exceso de grasas, consumir abundante cantidad de verduras, frutas, cereales y legumbres; incrementar el consumo de proteínas (carne y pescado), así como el de leche y productos lácteos; reducir el consumo de sal y no abusar de alimentos ahumados.

RECUPERACIÓN PSICO-EMOCIONAL

La terapia y el apoyo psicológico son necesarios para adaptarse a un diagnóstico difícil y a afrontar una intervención quirúrgica y tratamientos curativos, ayudando a resolver la ansiedad, preocupación y miedos que un diagnóstico de estas características conlleva, y a reemprender de nuevo su actividad laboral y social con normalidad.

La atención psicológica también puede ser necesaria para los miembros de la familia (pareja, hijos, padres…), ya que el problema afecta a todos los que conviven en el mismo hogar.

IMAGEN CORPORAL

El tratamiento del cáncer de mama conlleva secuelas y cambios en el contorno corporal como son la amastia (perdida del  pecho), asimetría mamaria post tumorectomía y el linfedema.

Tras sufrir una mastectomía  es normal que se experimenten sentimientos y reacciones emocionales, como tristeza, ansiedad o estado de ánimo bajo, acompañados del sentimiento de pérdida personal y de autoestima, por la pérdida  de un miembro altamente asociado con la identidad femenina.

Ante esta situación puede ser beneficiosa una visita con el cirujano plástico para conocer las diferentes posibilidades de corregir y minimizar estas alteraciones corporales. Actualmente la cirugía plástica permite recuperarse de las secuelas físicas del cáncer de mama, y conseguir recuperar la armonía corporal mejorando la calidad de vida.

INICIANDO LA ACTIVIDAD COTIDIANA

Al salir de la clínica  e iniciar la actividad cotidiana, comprobará que necesita tiempo y ejercicios de rehabilitación para ir recuperando poco a poco la discapacidad producida por la mastectomía y el brazo afectado por ésta. Algunos consejos prácticos a seguir durante este periodo son:

•    Seguir una disciplina de horarios a la hora de acostarse y despertarse
•    Planificar y adaptar las tareas a su capacidad personal
•    Eliminar esfuerzos físicos elevados  y delegar en los demás aquellas tareas que no pueda desempeñar
•    Establecer una agenda de trabajo y otra de ocio y tiempo libre todos los días, tratando de tener siempre la mente ocupada con actividades que le entretengan.

Si no ha tenido la oportunidad de que le realicen una reconstrucción inmediata, mientras se recupera del tratamiento oncológico y decide en un futuro si quiere o no realizar una reconstrucción mamaria diferida, puede usar una prótesis externa para sentirse mejor cuando vaya vestida.

La prótesis debe ser adaptada a su necesidad, completa para mastectomía  o parcial  para cuadrantectomía, con peso y tamaño igual al de su otra mama, con forma similar a la mama de origen y que sea ligera (concha de silicona y almohadilla) y especial para la práctica de deportes.

En cuanto a prendas interiores, existen ortopedias o corseterías donde disponen de una amplia gama de prendas destinadas a cubrir cualquier necesidad. El llevar una prenda ajustada al cuerpo le ayudará a ver más fácilmente como le sienta.

En cuanto a la práctica de deporte, la natación constituye un deporte completo que puede practicar de forma moderada, sin realizar un gran esfuerzo. La práctica de deportes como el ski o tenis no es conveniente.

En la época de verano podrá adquirir prendas como bañadores o bikinis con fundas para prótesis incorporadas, en corseterías u ortopedias especializadas.

Deberá seguir los siguientes consejos cuando se exponga al sol:

•    Evitar la exposición solar entre las 12 y 16 horas.
•    Evitar productos bronceadores así como autobronceadores.
•    Utilizar factor de protección adaptado a su piel y necesidades.
•    Protegerse con gafas de sol.
•    Protegerse con sombrero y con una camiseta ligera.
•    Utilice una camiseta de algodón durante el baño.
•    En caso de recibir tratamiento complementario de quimioterapia o radioterapia evite en todo momento la exposición solar.

EL TRATAMIENTO INTEGRAL DEL CÁNCER DE MAMA


El tratamiento del cáncer de mama debería contemplar no solo el tratamiento oncológico de la enfermedad, si no el abordaje y corrección de todas las secuelas que este deja en el cuerpo de la mujer.

Por tanto, debemos informar correctamente de las diferentes posibilidades de reconstrucción, tanto en el mismo momento de la cirugía del cáncer de mama como en una fase posterior.

El objetivo del tratamiento del cáncer de mama debe de ser la curación de la enfermedad, así como la minimización de sus secuelas, para poder ofrecer una calidad de vida digna para nuestras pacientes.

La Reconstrucción Mamaria


El objetivo de la Reconstrucción mamaria es devolver, dentro de lo posible, la imagen corporal a la mujer afectada, ayudando a paliar las secuelas psicológicas que quedan tras la pérdida del pecho.

La mama reconstruida ni altera el pronóstico de la enfermedad, ni obstruye las pruebas de control (mamografías, ecografías), ni limita los tratamientos complementarios que pueda necesitar en el futuro, como la quimioterapia y radioterapia.

Existen múltiples técnicas de reconstrucción. Dependiendo de cada caso, de forma conjunta con usted, el especialista en Cirugía Plástica le indicará la más apropiada.


Acreditaciones Principales