Flacidez corporal. Thermage


Tratamiento

El paso del tiempo suele provocar un cierto descolgamiento de la piel en todas las zonas del cuerpo, pero especialmente hay áreas en que la flacidez y la piel apergaminada es más evidente, como son el abdomen, los brazos, la zona anterior de las piernas, las rodillas, los glúteos…

Actualmente existen diversas técnicas para solucionarlo, pero una de las más seguras y eficaces, y que no conlleva intervención quirúrgica alguna, es la radiofrecuencia – Thermage, un tratamiento especialmente indicado para tensar la piel en ciertos tipos de flacidez.

Thermage es un procedimiento no-invasivo, y que por tanto, no requiere cirugías ni inyecciones, que reafirma y renueva el colágeno natural de nuestra piel.

Esta dirigido a todas aquellas personas de entre 35 y 60 años que sufren flacidez, bien por el paso del tiempo o después de una pérdida de peso considerable, un embarazo, y que no tienen un sobrepeso significativo. Así mismo se podrán beneficiar de los efectos del Thermage determinados pacientes post-quirúrgicos (estiramiento facial, blefaroplastia, liposucción, etc..).


Tiempo de intervención

1 hora

Cama

No se requiere

Recuperación

Inmediata

Anestesia

No se requiere

Efecto

3- 4 meses

Resultados

Duraderos


En qué consiste

Para entender cómo funciona el Thermage, es útil saber primero como funciona nuestra piel. Nuestra piel está formada por tres capas: la más externa que es la epidermis, la intermedia llamada dermis y donde se ubica la mayor parte de nuestro colágeno, y la capa interna debajo de la dermis, llamada subcutánea, que tiene también una red de fibras de colágeno. Cuando el colágeno de estas capas se daña por efectos de la exposición solar, por la herencia familiar o el proceso normal de envejecimiento, la piel empieza a ceder y arrugarse.

La tecnología de Thermage se aplica sobre la piel con un tip que calienta de forma segura la capa intermedia de la piel y la red de colágeno de la capa interna, provocando así la remodelación del colágeno existente y estimulando la formación del nuevo.

En cada aplicación del tip (para unos buenos resultados se requiere la aplicación de unos 500 a 1200 pulsos), el paciente experimenta una breve y profunda sensación de calor mientras que la energía de la radiofrecuencia es emitida en la piel y por debajo del tejido. Esta sensación profunda de calor es un indicador de que el colágeno está alcanzando la temperatura ideal para el tensado.

Para proteger la piel y hacer un tratamiento más confortable, la superficie de la piel es enfriada antes, durante y después de cada aplicación de energía de radiofrecuencia. Este sistema de enfriamiento mantiene intacta la capa superficial de la piel y permite la reincorporación inmediata del paciente a su vida habitual.

Se trata de un tratamiento totalmente indoloro que no precisa de ningún tipo de anestesia. Después del tratamiento, el paciente se ve beneficiado de un efecto tensor que va in crescendo gradualmente durante los seis meses posteriores debido a la estimulación de la formación de nuevo colágeno.

Los resultados pueden durar hasta dos años, aunque variarán según la calidad de la piel de cada paciente. Pasado este plazo de tiempo, no hay ningún problema en volver a realizarse al tratamiento.


Los beneficios

- En una sola sesión se consigue alisar, reafirmar y contornear la piel de manera no-invasiva, así como reducir la apariencia de la celulitis.

- El paciente se ve beneficiado de un efecto tensor que va in crescendo gradualmente durante los seis meses posteriores debido a la estimulación de la formación de nuevo colágeno.

- Las mejoras se observan de forma inmediata y mejorando paulatinamente hasta los seis meses siguientes.


Post-tratamiento

Tras el tratamiento pueden darse casos en los que haya áreas levemente sonrosadas, que desaparecerán en el trascurso de las horas. En este tiempo es muy importante evitar los focos de calor, pero una vez eliminado el eritema, o piel sonrosada, se puede hacer vida normal.



Es recomendable utilizar cremas hidratantes adecuadas a su piel y evitar la exposición solar prolongada.


F.A.Q.

A diferencia de otro tipo de tratamientos, basta con una sola sesión, cuya duración variará en función del paciente y de la zona a tratar, pero que normalmente es de 30 minutos a 2 horas.

No, gracias al sistema de enfriamiento incorporado en el equipo, el tratamiento es indoloro.

Es recomendable realizar una sesión al año, pero el especialista le indicará la periocidad más adecuada a cada caso.

Se puede retomar la vida normal inmediatamente después de la aplicación del tratamiento.

La posibilidad de que se produzcan efectos secundarios significativos es muy remota. No obstante, podría producirse un ligero enrojecimiento de la zona tratada que desaparecería en 48 horas.


Acreditaciones Principales