Tratamiento del dolor localizado


Introducción

El dolor es un sistema de defensa natural del organismo con la finalidad de mantener su integridad. Esta señal inicial de alarma de que algo no funciona bien y que indica que el organismo ha realizado sufrido una lesión,  puede convertirse en un trastorno importante que limita la calidad de vida de la persona que lo padece y le condiciona en sus ámbitos personal, social y profesional.

El dolor está controlado por el sistema nervioso y es un proceso complejo en ocasiones. La intensidad del dolor varía: puede ser leve, una molestia localizada o un dolor muy intenso. Puede resultar agudo y breve o manifestarse como un trastorno crónico a largo plazo. El dolor agudo actúa como un factor de protección en los seres humanos, ya que ayuda a evitar lesiones corporales o situaciones de riesgo potencial y protege la zona afectada mientras esta se recupera.

La mayoría de los problemas de dolor crónico localizados se producen por sobrecarga, sedentarismo o lesiones degenerativas.
El tratamiento del dolor está dirigido a paliar el dolor muscular y de las fascias musculares, tendinitis, ligamentos y articulaciones (rodillas, hombro, tobillos, dedo); también el de los dolores por atrapamiento basculo-nervioso (síndrome del túnel carpiano, o túnel cubital, cervicalgias, lumbalgias), dedos y tobillos.

Para combatir el dolor crónico musculo-esquelético, Clínica Planas ha puesto en marcha un novedoso programa para tratar estas dolencias. La clave de este tratamiento se basa en la localización exacta del dolor, es decir, las zonas “gatillos de dolor”  que suelen ser zonas de contractura o inflamación, resistentes a los tratamientos habituales.


Tiempo de intervención

30 minutos

Cama

No requiere

Recuperación

Inmediata

Anestesia

No requiere

Efecto

Duradero

Resultados

Permanente


Indicaciones

Los dolores más frecuentes que se pueden tratar son:

Cabeza y cuello

Los dolores de cabeza y muchas manifestaciones de mareo o vértigos pueden ser provocados por tensiones y/o contracciones musculares que pueden oprimir paquetes vasculares-nerviosos. Normalmente se localizan en inserciones musculares en zona occipital (neuralgia de Arnold) y en la musculatura del cuello (esternocleidomastoideo).

Dolores cervicales

El mantenimiento de la cabeza fija durante periodos largos de tiempo (ver la televisión, trabajar mucho tiempo con el ordenador, leer o planchar entre otros) pueden dar sobrecargas en la nuca y hombros e incluso las molestias pueden llegar a manifestarse en brazos y manos, en muchos casos con pérdida de fuerza y sensación de hormigueo.

Dolores en el hombro

Pueden ser originados por los músculos, tendones y ligamentos propios de la articulación que limitan el movimiento pudiendo en algunos casos a afectar al antebrazo y mano. La más común es la tendinitis del manguito de los rotadores debido a un atrapamiento óseo de los tendones. Este tipo de dolor limita la movilidad de los brazos y de gestos tan comunes como peinarse o alzar los brazos para colocarse una prenda de vestir.

Dolor en codo y muñeca y manos

El dolor de codo más usual es el conocido epincondilitis o codo de tenista. Implica los músculos y los tendones del antebrazo. Los puede sufrir cualquier persona que realice un movimiento o posición reiterada del brazo.

Las actividades cotidianas como trabajar con una computadora, coser o deportes de raqueta pueden causar inflamación y dolor en la mano, que se conoce como síndrome del túnel carpiano. Los dolores de la mano pueden ser producidos por múltiples causas pero la más frecuente es la tendinitis (sobre todo del pulgar; enfermedad de Quervain) de las articulaciones de los dedos por artritis y contracturas como las de  Dupuytren.

Dolores lumbares, lumbalgia o lumbago

Es tan común que se estima que un 80% de la población general sufrirá al menos un episodio de dolor lumbar en su vida. Sólo en el 20% de los casos se puede encontrar la causa del dolor y la mayoría de estos casos se encuentra como responsable el músculo cuadrado lumbar que tiene las inserciones en las crestas ilíacas y apófisis espinosas de las vertebras.

El origen se atribuye a estar mucho tiempo sentado, posturas incorrectas o debilidad muscular. Cuando el dolor irradia por la pierna hasta el talón se denomina ciática y puede ser debido a un atrapamiento de las raíces nerviosas que salen de la columna lumbar, pero también a una presión sobre  el nervio ciático debido a una inflamación la musculatura piramidal.

Trocanteritis o bursitis trocanterea

Es un dolor habitual entre las personas de 40 a 60 años que afecta principalmente a la cadera y  con mayor  incidencia en la mujer. La bursa es un tejido que actúa como una almohadilla entre los huesos, músculos y tendones de la cadera y que puede producir inflamación por sobrecargas.

Dolor en la rodilla no producido por una lesión

Si se ha producido una lesión, es preciso descartar principalmente rotura ligamentosa o meniscal. Las afecciones más frecuentes son debidas a bursitis, desgarros meniscales, tendinitis rotuliana, osteoartritis, síndrome de la banda ileotibial, inflamación de la pata de ganso y alteraciones rotulianas como la condropatía o condromalacia rotuliana.

Pierna tobillo y pié

Son frecuentes los dolores crónicos producidos por lesiones mal curadas de la articulación del tobillo o astrágalo o bien la desviación de los ejes normales de las articulaciones. Una afección común es la fascitis plantar (dolor en la planta del pié) y el espolón calcáneo (dolor situado en el talón). También son frecuentes y se pueden tratar los dolores del dedo gordo del pie (juanetes).


Tratamiento

Tras una exploración minuciosa de la zona afectada para localizar los puntos de inflamación, se marcan las zonas según la intensidad del dolor, creando un mapa del dolor.  

La técnica se practica de forma personalizada y consiste en tratamiento local a base de infiltraciones, utilizando las agujas más finas del mercado, lo que permite la realización del tratamiento con muy poco dolor.

El tratamiento con Plasma Rico en Factores de Crecimiento PRGF permite aislar y utilizar los factores de crecimiento (sustancias bio-estimulantes) presentes en el plasma del propio paciente, con el fin de estimular, potenciar y acelerar la regeneración de los tejidos.

Esta técnica permite aprovechar los factores regenerativos y antiinflamatorios que existen en la sangre para corregir las alteraciones de los tejidos afectados.

La obtención del plasma rico en factores de crecimiento es sencilla: basta con extraer un pequeño volumen de sangre del paciente, introducirla en tubos con un anticoagulante, separar las fracciones plasmáticas mediante centrifugación controlada para posterior utilización del plasma rico en factores de crecimiento, plaquetas y elementos regenerativos.

Al Plasma rico en factores de crecimiento se le añadirá un anestésico local y tratamiento inflamatorio en caso de existir inflamación. El paciente al poco tiempo de ser tratado deberá notar un alivio importante del dolor. Es importante remarcar que el tratamiento es personalizado y para cada caso será necesario adaptar los tratamientos locales que se deben utilizar.


Postoperatorio

Tras el tratamiento se puede retomar la actividad normal, puede existir alguna ligera molestia las primeras 24-48 horas posteriores al tratamiento.

El tratamiento debe realizarse una vez al mes siendo lo habitual 3 sesiones en 3 meses.




Beneficios

Con una primera sesión el dolor desaparece con la consecuente mejora en la calidad de vida del paciente.


F.A.Q.

El dolor se trata mayoritariamente con antiinflamatorios o analgésicos que se administran por vía oral y, en menores ocasiones, en inyectables. Cuando el dolor tiene un origen general o en tejidos bien irrigados, habitualmente este tipo de terapia es efectiva, ya que los productos administrados circulan principalmente a través de la sangre. El problema ocurre cuando el dolor se localiza en una zona poco vascularizada donde existe un bajo flujo sanguíneo; los productos administrados por otras vías que no sean de carácter local, se vuelven ineficaces, ya que no alcanzan la zona desencadenante del dolor y/o inflamación.

Con experiencia en la exploración, se alcanza a detectar las zonas de inflamación, dolor y atrapamiento nervioso; y se puede poner fin a esta patología tan limitante con un tratamiento local.


Opinión experto

Dr. Jordi Ibáñez
Dr. Jordi Ibáñez

El tratamiento tiene un éxito cercano al 100%, en una primera sesión el alivio del dolor es inmediato  y  tan sólo tres meses son necesarios para despedirse del dolor crónico localizado gracias a este nuevo tratamiento  antiinflamatorio y regenerativo

Curriculum


Acreditaciones Principales