Mesoplastia facial

El lifting sin cirugía

Mesoplastia facial

La mesoplastia es el tratamiento por excelencia de rejuvenecimiento facial. Se realiza en cara, cuello, escote y dorso de las manos para reestructurar volúmenes del área facial, obtener una piel más tersa y luminosa, atenuar las arrugas y mejorar el aspecto externo de la piel, siempre respetando la naturalidad del rostro.

Se trata de un tratamiento hecho a medida del paciente, basándose en un diagnóstico personalizado en el que influirán factores y hábitos de conducta como el tabaquismo, la nutrición, la hidratación de la piel, el sueño, la gesticulación excesiva, la exposición al sol, la edad del paciente, el estrés, la genética y el aumento de radicales libres. Estos factores son los principales causantes del envejecimiento cutáneo, la pérdida de elasticidad de la piel y la aparición de arrugas. La mesoplastia facial combate todos estos signos de envejecimiento adaptando el procedimiento, para conseguir un rostro con un aspecto joven y uniforme.

Procedimiento

En el tratamiento de la mesoplastia facial consiste en infiltrar en la dermis un cóctel de sustancias bioestimuladoras que estimulan la producción de fibroblastos o células que producen colágeno, la construcción de columnas tensionales y combaten la flacidez para reparar e hidratar los tejidos, regenerar volumen, corregir surcos y depresiones de la piel, y atenuar las arrugas de expresión.

En este cóctel de sustancias bioestimuladoras el ácido hialurónico es el producto base de la mesoplastia. Hay dos tipos: reticulado ?que se usa para dar volumen (aumento de labios o relleno de surcos- y no reticulado que combinado con vitaminas (A, E, C, B y K), oligoelementos y minerales, y antioxidantes metabólicos, repara los daños celulares y estimula la regeneración tisular.

En la mesoplastia facial también se utiliza la toxina botulínica para tratar las arrugas dinámicas y diferentes sustancias destinadas a corregir la flacidez, es decir el descolgamiento global del los tejidos del rostro.

La mesoplastia facial se suele llevar a cabo en dos sesiones y bajo anestesia local.
El tratamiento no tiene efectos secundarios salvo ligeras rojeces o algún hematoma, con lo que el paciente, con un toque de maquillaje, puede retomar su actividad normal el mismo día.