Cirugía oral y maxilofacial
Una boca sana por fuera y por dentro
La Cirugía Oral y Maxilofacial es la especialidad médico-quirúrgica que se centra en la prevención, estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la cavidad oral y del esqueleto facial, así como de las estructuras cervicales relacionadas directa o indirectamente con las mismas.
La cirugía cráneofacial es una subespecialidad de la cirugía plástica. Pertenece al extenso capítulo de la cirugía reparadora o reconstructiva de aquella especialidad. En Europa esta subespecialización no existe, sino que tiene entidad propia como especialidad médica autónoma: la cirugía oral y maxilofacial.
Al trabajar en un territorio anatómico muy complejo, la especialidad abarca una gran variedad de procedimientos. El cirujano maxilofacial realiza desde extracciones de muelas del juicio o colocación de implantes dentales, hasta cirugía estética, oncológica y reconstructiva. Esta especialidad está muy relacionada con la cirugía plástica, la neurocirugía y la otorrinolaringología, con las que trabaja estrechamente, solapándose en algunos aspectos, así como con la especialidades odontológicas de ortodoncia y prostodoncia.
En función de la vía de acceso a la especialidad (Medicina u Odontología), del programa de formación seguido y de la legislación vigente en cada país, el campo de actuación del cirujano maxilofacial puede ser más o menos amplio.
El cirujano maxilofacial atiende problemas de traumatología facial, labio leporino y paladar hendido, oncología oral, craneofacial y cervical, base del cráneo, cirugía reconstructiva, cirugía estética facial, patología de glándulas salivales (tumores benignos y malignos, cálculos, etc), deformidades craneofaciales (desde leves deformidades dento faciales hasta grandes síndromes malformativos), patología infecciosa cervico facial (flemones y abscesos faciales y cervicales), implantología oral (colocación y rehabilitación de implantes dentales osteintegrados), terceros molares (muelas del juicio) o caninos incluidos, quistes de lo maxilares, patología de la mucosa oral y de la articulación temporomandibular (disfunción craneomandibular), etc.
El objetivo de la Clínica Planas es ofrecer el mejor cuidado, estudio y posibilidades de tratamiento a su paciente basándose en el trato personalizado, la alta calificación de sus conocimientos y las nuevas tecnologías que le permitan alcanzar la excelencia en esta especialidad.
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Cirugía de Implantes
Un implante dental es un análogo a la raíz del diente, donde se sustenta un pilar estable para la prótesis dental que realizaremos. Los implantes dentales pueden estar formados por Titanio o Zirconio, la superficie de los cuales está tratada por diferentes procesos fisicoquímicos. Normalmente su colocación precisa únicamente de anestesia local, este dispositivo de titanio se coloca dentro del hueso del maxilar o mandíbula y se adhiere a él firmemente, este proceso se denomina osteointegración y tiene lugar en un tiempo que oscila entre 2 y 6 meses. Dado que simula una raíz dental, no es necesario tallar las piezas dentales sanas adyacentes para la colocación de la prótesis dental definitiva.
La seguridad de la colocación de los implantes dentales es aproximadamente del 96%, por lo que considerado un tratamiento muy seguro.
Existen modalidades de tratamiento como la carga precoz o inmediata, que consiste en realizar la prótesis que se sustenta sobre los implantes en el mismo momento de la cirugía o en las semanas siguientes.
Las nuevas tecnologías nos permiten la planificación de los implantes dentales mediante programas informáticos aplicados a técnicas de imagen en 3 dimensiones permitiendo realizar guías quirúrgicas por ordenador que nos indicarán dónde debemos colocar los implantes así como la angulación idónea para la posterior colocación de la prótesis dental.
Para conseguir unos resultados óptimos en la colocación de implantes son necesarias algunas condiciones:
a. Un profesional con amplia formación y experiencia en cirugía Oral y Maxilofacial que permita ofrecer el mejor tratamiento teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada paciente no sólo en el campo de la cirugía oral, sino también en el de todo su organismo como pudieran ser otras enfermedades y tratamientos concomitantes.
b. La colocación de implantes dentales requiere una indicación y diagnóstico correcto para que el porcentaje de éxito este en el 96%.
c. Un estudio correcto consistente en una ortopantomografía, TAC dental y en ocasiones férula quirúrgica que podrá ser realizada mediante computadora o con la técnica tradicional según precise el caso.
d. La cirugía de implantes precisa unas condiciones de esterilidad e higiene para conseguir las tasas de éxito existentes.
e. Como todo acto quirúrgico, la cirugía de implantes dentales está sujeta a posibles complicaciones y efectos adversos, por lo que se precisará la firma del consentimiento informado.
f. Para que los implantes dentales puedan desarrollar su función correctamente durante largo plazo de tiempo se requiere un seguimiento y control por parte tanto de su cirujano como de su odontólogo rehabilitador, así como un compromiso de rigurosa higiene oral por parte del paciente.
Cirugía Ortognática
La cirugía ortognática se denomina también "Ortodoncia quirúrgica" porque, al igual que un ortodoncista reposiciona los dientes, un cirujano maxilofacial utiliza la cirugía ortognática para cambiar de posición los huesos faciales (maxilar superior e inferior).
Por lo general se realiza en conjunto con la ortodoncia para que los dientes estén en la posición correcta después de la cirugía. El objetivo de la cirugía ortognática es la corrección de una amplia gama de irregularidades y malposiciones de los huesos faciales. Los beneficios incluyen una mejora de la capacidad para masticar, hablar y respirar. En la mayoría de los casos, también resulta mejorada la estética del paciente.
La cirugía ortognática se realiza mediante incisiones dentro de la boca por lo que no son visibles. La fijación de los huesos maxilares y mandibulares se realiza mediante la colocación de placas de titanio que en la mayoría de los casos no es preciso de retirar posteriormente. El período de recuperación postoperatoria oscila entre los 7 y 10 días en la mayoría de los casos, por lo que la cirugía ortognática no es contemplada de forma negativa.
Al igual que en la cirugía de implantes, actualmente disponemos de programas informáticos para poder realizar un tratamiento óptimo, con modelos estereolitográficos que simulan el esqueleto facial del paciente pudiendo realizar la cirugía programada en el despacho del cirujano oral sobre estos modelos, por lo que se aumenta la seguridad de la cirugía.
Es fundamental la coordinación entre el cirujano maxilofacial y el ortodoncista, dado que la secuencia de tratamiento se basa en la colocación de los dientes, las bases óseas maxilomandibular, análisis de la cara y las expectativas del paciente.
En líneas generales podemos decir que este tratamiento tiene tres fases, un tratamiento ortodoncico prequiúrgico, la cirugía y una fase final de ajuste oclusal que realiza el ortodoncista. El tiempo total suele ser de 1 a 2 años de tratamiento y es necesario esperar al término del crecimiento natural del organismo para realizar la intervención quirúrgica, periodo que oscila entre los 17-19 años.
¿Quién necesita cirugía ortognática?
Personas que potencialmente pueden beneficiarse de la cirugía ortognática incluyen aquellos con una mordida incorrecta y aquellos con discrepancias entre los maxilares.
El crecimiento de la mandíbula es un proceso lento y gradual, y en algunos casos los maxilares pueden crecer a ritmos distintos, quedando en ocasiones una diferencia entre los maxilares que se traduce en una mordida incorrecta así como en una cara desproporcionada. El resultado puede ser una gran cantidad de problemas que pueden afectar a la masticación, el habla, la estética facial y la salud oral a largo plazo.
Mientras que la ortodoncia sólo puede corregir los problemas si únicamente se trata de los dientes, la cirugía ortognática es necesaria si los maxilares también necesitan cambiar de posición.
Los siguientes síntomas pueden indicar la necesidad de cirugía ortognática:
Dificultad para masticar alimentos.
Dificultad para tragar
Problema de voz
Dolor mandibular crónico.
Mordida abierta (espacio entre dientes superiores e inferiores cuando se cierra la boca).
Asimetría facial.
Lesión facial o defectos de nacimiento
Mentón pequeño o retraído.
Incapacidad para cerrar los labios sin esfuerzo.
Dificultad respiratoria con boca seca
Apnea del sueño (problemas para dormir como roncar, dificultad para respirar, etc.)
El crecimiento desigual de los maxilares, la lesión o los defectos de nacimiento pueden producir problemas y síntomas que requieren evaluación y tratamiento por un equipo que incluye un cirujano oral y maxilofacial, un ortodoncista y a veces su dentista. En el diagnóstico y planificación de su cirugía ortognática el cirujano oral y maxilofacial y el ortodoncista trabajarán en estrecha colaboración.
El ortodoncista es responsable de mover los dientes para que se posicionen correctamente después de que hayan sido reposicionados los maxilares mediante la cirugía. Además, su dentista general es el responsable de mantener su salud oral antes, durante y después de su ortodoncia y tratamiento quirúrgico.
Antes de comenzar cualquier tratamiento se celebrará una consulta inicial para familiarizarse y responder a cualquier pregunta que pueda tener. Es importante que comprenda que su tratamiento incluye la ortodoncia prequirúrgica, la cirugía ortognática y el postoperatorio.
Después de la consulta inicial se hará un examen completo con mediciones faciales, fotografías, radiografías e impresiones dentales.
También se tendrá un historial médico para asegurarse de que no hay ningún problema de salud que podría interferir con la cirugía o la administración de la anestesia.
Basándose en los resultados de su examen, consultas y otros procedimientos de diagnóstico, usted y el equipo de evaluación decidirán el curso del mejor tratamiento para usted. Dependiendo del grado de alteración podría ser necesario únicamente el tratamiento con ortodoncia o se puede indicar la cirugía ortognática.
La cirugía puede variar entre pequeños movimientos del maxilar superior o inferior para el reposicionamiento correcto de ambos maxilares.
En algunos casos se precisa la realización de cirugía estética facial para mejorar su aspecto nuevo, como la cirugía de los párpados, nariz, barbilla o cuello.
Pasos de la cirugía ortognática
Ortodoncia prequirúrgica
La ortodoncia prequirúrgica moverá los dientes en una nueva posición, para que se encajen correctamente cuando los maxilares cambien de posición quirúrgicamente. Esta fase de ortodoncia prequirúrgica dura normalmente entre 6 y 18 meses.
Su cirujano maxilofacial le visitará cada 4 meses mientras dura la fase de ortodoncia. Durante este período la mordida entre los dientes del maxilar superior e inferior puede empeorar, sin embargo, cuando el cirujano oral y maxilofacial recoloque sus maxilares en la alineación correcta mediante cirugía los dientes también se colocarán en la posición adecuada. Después de la cirugía se suele precisar de ortodoncia final para "afinar" la mordida.
Preparación para la cirugía ortognática
Cirugía ortognática se realiza bajo anestesia general. Antes de la cirugía, usted precisará de un examen físico y la realización de analítica para asegurarse de que está en buen estado de salud general.
Su anestesista le informará del procedimiento anestésico adecuado para su caso y responderá a cualquier pregunta que pueda tener.
El procedimiento quirúrgico
El procedimiento quirúrgico de la cirugía ortognática dura de una a varias horas dependiendo de la cantidad y el tipo de cirugía que sea necesario.
Inmediatamente después de la cirugía se le trasladará a la sala de recuperación hasta que la anestesia general haya pasado su efecto.
Se le administrará medicación endovenosa para el control post-quirúrgico del malestar o dolor. La duración de la estancia puede ser de uno o más días.
Tras la cirugía se produce una inflamación temporal, especialmente de los labios y mejillas y quizás hematomas, pero esto es una curación normal y debe desaparecer con el tiempo.
Para los primeros días después de la cirugía puede experimentar congestión nasal o dolor de garganta debido a los tubos nasales utilizados para la anestesia. El malestar postoperatorio generalmente no es significativo y puede ser controlado con medicamentos. En ocasiones, para ayudar a la curación y a fin de lograr una correcta posición de sus maxilares podría ser necesario el bloqueo intermaxilar, esto es fijar entre sí los maxilares para evitar su movimiento, aunque en la mayoría de pacientes no se precisa. Para unir los fragmentos óseos en la nueva posición se precisa de colocación de placas y tornillos de titanio.
Durante la primera semana tras la cirugía es muy importante la dieta y es muy recomendable complementar su dieta con vitaminas, líquido y minerales. Clínica Planas pone a su disposición su unidad de dietética para poder llevar una recuperación mucho más rápida.
Se desaconseja fumar ya que puede retrasar el proceso de curación de las heridas así como aumenta el riesgo de infección de las mismas. Se debe evitar la realización de actividades deportivas las primeras semanas tras la cirugía.
Tras el alta médica usted debería ser capaz de volver al trabajo o la escuela tan pronto como le apetezca, a menudo suele suceder al cabo de dos semanas para la mayoría de las personas.
Su cirujano oral y maxilofacial le visitará de forma periódica así como su ortodoncista. La fase inicial de curación tarda aproximadamente 6 semanas, pero finalizar por completo el proceso de curación tarda de 9 a 12 meses.
Durante la fase de curación completa es fundamental que usted tenga la mejor higiene oral posible. Su cirujano y el ortodoncista pueden ayudarle en esta tarea.
El ortodoncista generalmente iniciará la fase post-quirúrgica de tratamiento de ortodoncia 4 a 6 semanas después de la cirugía para refinar la mordida. En la mayoría de los casos los brakets se retiran de 6 a 12 meses después de la cirugía.
Riesgos y Complicaciones
Como con cualquier procedimiento quirúrgico, pueden aparecer ciertos efectos secundarios y complicaciones aunque su aparición es rara usted debe comprender estos riesgos antes de someterse a esta cirugía.
1. La inflamación es una reacción normal a cualquier procedimiento quirúrgico. La intensidad de la inflamación varía con el individuo y el procedimiento. El hinchazón se manifiesta durante las 24 a 72 horas después de la cirugía, y por lo general no se modifica durante aproximadamente una semana.
2. Las náuseas y los vómitos son complicaciones de la anestesia general, aunque son poco frecuentes se administra medicación para controlar estos efectos.
3. El dolor después de la cirugía ortognática es generalmente leve-moderado y puede ser controlado con medicamentos.
4. El sangrado leve no tiene mayor importancia. Si se ha realizado cirugía del Maxilar superior puede experimentar salida de sangre por la nariz. El sangrado prolongado o excesivo es una complicación rara de esta cirugía.
5. Pérdida o alteración de la sensibilidad del nervio dentario que conlleva un entumecimiento o una sensación de hormigueo en los dientes o el labio, siendo muy raro la falta de sensibilidad en la lengua, en la inmensa mayoría de los casos esta pérdida de sensibilidad es temporal y se recupera con el tiempo.
6. La infección es un riesgo potencial después de cualquier procedimiento quirúrgico. Si se produce una infección, usualmente se trata con antibióticos, siendo raro la necesidad de reintervención quirúrgica.
7. Alteraciones en el drenaje o dolor del seno maxilar (sinusitis) que puede ocurrir en algunos casos de cirugía del maxilar superior
8. Lesiones de dientes adyacentes y raíces, que puedan precisar del tratamiento dental apropiado.
9. Malposición de los maxilares entre sí por fractura inesperada en zonas no deseadas. Si esto sucede podría ser necesaria la reintervención quirúrgica.
10. Limitación del movimiento de la mandíbula, por lo que es importante los ejercicios y fisioterapia tras la cirugía.
11. Son raros los casos de dolor o alteración de la función de la Articulación Temporomandibular (ATM).
12. La recuperación prolongada o aparición de neumonía son raros, pero son posibles riesgos de la anestesia general asociados a cualquier procedimiento, incluyendo la cirugía ortognática.
Disfruta de los beneficios de la cirugía ortognática
Cirugía ortognática mueve los dientes y los maxilares a una nueva posición más equilibrada, más funcional y más saludable. No sólo debe usted poder morder y masticar mejor que nunca, también su apariencia puede mejorar.
El cirujano maxilofacial es capaz de ofrecer un tratamiento quirúrgico a las afecciones intraorales que precisen de tratamiento quirúrgico, entre estas destacamos:
Cirugía Oral
Inclusiones Dentarias:
Los dientes de leche se recambian por los dientes definitivos entre los 6 a 12 años de edad, pero a veces bien por problemas de espacio, por traumatismos o bien por causas desconocidas no se produce ese recambio de las piezas dentales. Estas piezas definitivas en lugar de ocupar su posición en la arcada mandibular o maxilar, sufren su desarrollo normal, tanto de las raíces como de la corona, dentro del hueso donde se localizan.
A este proceso cuando persiste en una edad en la que habitualmente el diente debería estar en su posición en la arcada, le denominamos inclusiones dentarias. Cualquier pieza puede sufrir un proceso de inclusión, si bien al ser las últimas en erupcionar y por lo tanto, tener más problemas de espacio suelen afectar con mayor frecuencia a los cordales o muelas del juicio. Siendo por motivos similares los caninos del maxilar superior los segundos en frecuencia.
Las piezas dentales incluídas se deben exodonciar cuando originen procesos inflamatorios en los tejidos vecinos, la formación de caries en dientes adyacentes así como la reabsorción de sus raíces y perdida precoz.
Estas piezas incluídas pueden ser origen de quistes dentales y tumores, así como producir la perdida ósea en dientes vecinos favoreciendo los procesos infecciosos locales por la formación de bolsas periodontales.
Para poder obtener mayor espacio en el tratamiento ortodóncico está indicado la realización de exodoncia de las piezas incluídas.
La intervención se realiza bajo anestesia local, dada la manipulación de los tejidos blandos y duros intraoral es normal unos días de inflamación postoperatoria, pero las complicaciones o secuelas suelen ser mínimas.
Quistes dentarios.
Los quistes odontogénicos representan una de las principales causas de destrucción de los maxilares siendo procesos relativamente frecuentes. En la mayor parte de los casos tienen relación con los dientes vecinos siendo un proceso infeccioso originado en el diente, que se extiende al hueso adyacente la causa de la mayor parte de ellos. Pueden crecer sin dar síntomas siendo un flemón dental o la inflamación de los tejidos blandos de la cara o el cuello la primera manifestación del proceso, tras muchos años de evolución. Generalmente será necesario un tratamiento combinado, tratando el foco de la infección; en este caso el diente y el quiste, ya que una vez formado será necesaria la cirugía para la extirpación del mismo. Tenemos que saber que estos quistes pueden tener otras causas como son las alteraciones del desarrollo de los maxilares e incluso a veces tendremos que diferenciarlos de tumores que presenta el mismo aspecto clínico y radiológico, por lo que siempre tendremos que realizar un estudio microscópico del tejido extirpado para realizar un diagnostico preciso que nos permita la realización del tratamiento más completo.
Ante cualquier proceso inflamatorio de origen dental, flemón; absceso será recomendable la visita al odontólogo y la realización de una Ortopantomografia como prueba inicial para descartar patología quística de los maxilares.
Cirugía periodontal
La enfermedad periodontal es la causa principal de la extracción de piezas dentarias en pacientes de 30 o mas años de edad. Esta enfermedad es causada por agentes irritantes locales como la placa bacteriana y el sarro, el acumulo de restos alimenticios, la respiración bucal, la nicotina, etc.
Como respuesta a todos estos agentes irritantes la encía responde con una inflamación crónica, gingivitis, caracterizada por el enrojecimiento, con fácil sangrado y dolorimiento de las encias. Sin tratamiento este proceso avanza y la infección profundiza hacia la raíz de los dientes, provocando una respuesta inflamatoria defensiva asociada con la perdida de las estructuras que se encuentran a este nivel, periodonto (,) y la creación de focos de infección permanentes a estos niveles, bolsas periodontales. Una vez formadas estas bolsas es muy difícil para el paciente la eliminación del acúmulo de agentes irritantes que se depositan en ellas. Al avanzar el proceso, la perdida de hueso alrededor de las raíces de los dientes provocan la movilidad de los mismos, en una primera fase y la caída temprana después.
El tratamiento de esta enfermedad engloba la actuación de varios profesionales, el cirujano maxilofacial realizará los procedimientos quirúrgicos necesarios para eliminar los focos crónicos de infección y reconstrucción de las estructuras que el proceso inflamatorios ha destruido, siendo los nuevos materiales sintéticos, sustitutos óseos. El odontólogo realizará los procedimientos de ajuste oclusal y rehabilitación de piezas perdidas, y el paciente también tendrá un papel destacado erradicando aquellos hábitos que supongan una perpetuación del proceso infeccioso.
Biopsia de la mucosa oral
En todas aquellas lesiones de nueva aparición que se localicen en la cavidad oral, que tengan más de 2 semanas de evolución, es aconsejable la realización de un biopsia, especialmente en personas fumadoras. La biopsia consiste en la toma de una muestra de ese tejido bajo anestesia local, para que se realice un estudio microscopico que nos permita alcanzar un diagnóstico mas preciso, sobre todo acerca de la benignidad o malignidad de la lesión que estamos tratando. En función del resultado de esta biopsia podremos realizar un seguimiento del paciente, o será necesario ampliar el tratamiento quirúrgico.