Sudoración excesiva. Axilar

Normaliza el sudor

Sudoración excesiva. Axilar

El exceso de sudoración afecta a un 3% de la población y conlleva inseguridad, falta de confianza, y en algunos casos puede provocar ansiedad y estrés. Aunque el problema es de lejos conocido, la solución no lo es tanto. Con una sencilla aplicación de Bótox en la zona afectada, el problema queda resuelto.

La hiperhidrosis o sudoración excesiva es una alteración del sistema nervioso vegetativo que produce más sudor del necesario para regular la temperatura de nuestro cuerpo.
Hay grados de sudoración y depende de la cantidad de glándulas  sudorípadas que tenga la persona. Nacemos con alrededor de 3 millones de glándulas sudoríparas y durante la pubertad se activan un número concreto de ellas, lo que determinará la intensidad del sudor que somos capaces de generar. La mujer tiene más glándulas  sudoríparas pero el hombre las tiene más activas.

La hipersudoración o hiperhidrosis hace referencia a un exceso de sudoración que se localiza generalmente en las palmas de las manos, plantas de los pies o axilas, aunque puede darse en otras zonas del cuerpo, como en la cabeza y el rostro.

La Toxina Botulínica es la única alternativa no quirúrgica que consigue interrumpir la hiperactividad de las glándulas sudoríparas. El producto se infiltra en la zona afectada a través de una aguja extremadamente fina. Se trata de un procedimiento altamente tolerado, seguro y de demostrada eficacia, que mejora la calidad de vida.

Los efectos pueden durar entre 4 meses y un año, dependiendo de la zona y las características particulares de cada caso (la duración media en hipersudoración axilar, por ejemplo, es de 7 meses). El tratamiento con Toxina Botulínica no requiere hospitalización, se realiza en la consulta del especialista de forma ambulatoria.