Cirugía de reducción de areolas y pezón

Unos pezones excesivamente grandes pueden ser motivo de complejo

Cirugía de reducción de areolas y pezón

Para algunas mujeres, unos pezones excesivamente grandes pueden ser motivo de complejo, convirtiendo el hecho de vestirse en una lucha diaria para esconder sus pezones.
 
Unos pezones grandes no tienen que ir acompañados de unas areolas grandes. Los pezones grandes son visibles a través de la ropa e incluso pueden crear dolor o hipersensibilidad al roce.
 
La solución pasa por una pequeña intervención quirúrgica con anestesia local.
 
Procedimiento
 
La operación de reducción de pezón no requiere más de una hora y se realiza bajo anestesia local.  Se discute con la paciente cual es la longitud que desea.
 
La cicatriz que queda en la base del pezón se disimula perfectamente y pasa totalmente desapercibida incluso desnuda.
 
El paciente puede retomar su vida socio-laboral inmediatamente, aunque se debe tener en cuenta el no realizar grandes esfuerzos los primeros dias. Se puede volver a hacer ejercicio físico pasados 10 días desde la operación, aproximadamente.
 
La cirugía de reducción de pezón puede combinarse con la de reducción de areolas si la paciente lo necesitara. Así como no queda cicatriz evidente en la reducción de pezones, la reducción de areolas, si deja una cicatriz alrededor la misma.
 
Muchas de las mujeres que acuden a la consulta para pedir información sobre esta intervención coinciden en preguntar acerca de cómo puede afectar al amamantamiento de un bebé la reducción de los pezones. Las mujeres sometidas a reducción de pezón pueden amamantar a sus bebés con total normalidad. Son raros los casos en los que la capacidad de dar el pecho al bebé se ve afectada por el procedimiento quirúrgico.
 
Resultados
 
Los resultados son altamente satisfactorios y los pacientes que se han sometido a esta operación pierden el miedo a enseñar esta parte del cuerpo que tanto les acomplejaba.