Estrías

Las estrías ya no son para siempre

Estrías

Las estrías pueden aparecer cuando hay un rápido estiramiento de la piel y, a menudo, se las asocia con el agrandamiento del abdomen durante el embarazo. Se puede dar también en niños y niñas que se han subido de peso muy rápidamente o bien durante la pubertad, momento en el que la velocidad de crecimiento se dispara. La localización más común de las estrías se encuentra en las mamas, las caderas, los muslos, los glúteos, el abdomen y los costados.

Las estrías son un estado patológico del tejido conjuntivo de la dermis, caracterizado por una fibrosis excesiva localizada en forma de cordones como respuesta a la ruptura y mala calidad de las fibras anteriormente existentes.

Las estrías aparecen en forma de líneas paralelas de piel rojizas, brillantes y delgadas que con el tiempo se tornan blancuzcas y con apariencia de cicatriz. Las estrías pueden ser ligeramente profundas y presentar una textura diferente de la piel normal.

Desde un punto de vista fisiológico, las estrías son causadas por el estiramiento de las capas medias e internas de la piel debido al embarazo, la pubertad y el crecimiento rápido, también por el aumento o la disminución repentinos de peso o musculación. Cuando hay una ruptura de las fibras de colágeno y la elastina, la piel se debilita y se vuelven susceptibles a la cicatrización crónica que al igual que una vieja banda elástica, tienden a perder su elasticidad. Muchos dermatólogos creen que las hormonas también pueden jugar un papel en el que afectan a la capacidad de la piel para hacer frente al repentino y prolongado estiramiento.

También pueden presentarse como resultado de una formación anómala de colágeno o como resultado de medicamentos o substancias químicas que interfieren con la formación de éste. De la misma manera, pueden estar asociadas con el uso prolongado de compuestos de cortisona, diabetes, enfermedad de Cushing y el período de posparto.

Siempre es mejor la prevención, en lugar de aplicar remedios para tratar de disminuir los efectos visibles de estrías en la piel. Por ello hay que atacar el problema con mucha seriedad antes de que los efectos sean manifiesto. Llevarlo a cabo con éxito es sencillo: mantener un peso apropiado, extremar la hidratación de la piel para conservar su elasticidad e incorporar el ejercicio físico a nuestra rutina diaria para mantener el tono muscular.

Aunque el panorama, de entrada, puede parecer desalentador, hoy en día las estrías ya no son para siempre. Actualmente disponemos de nuevas tecnologías basadas en la luz y la radiofrecuencia fraccionada que nos permiten realizar tratamientos efectivos, simples, duraderos y sin efectos secundarios significativos, sin downtime, pudiendo continuar con las actividades sociales y laborables requeridas.

Procedimiento

Con las nuevas técnicas de radiofrecuencia fraccionada que ofrece Clínica Planas, en tan sólo 2 o 3 sesiones de tratamiento de entre 10 y 15 minutos de duración y con un intervalo entre ellas de 6 u 8 semanas, los resultados son muy satisfactorios. Las estrías se matizan entre un 50 y 70% tanto en el abdomen como en áreas habitualmente más conflictivas como las caderas, los glúteos o la parte interna de los muslos.

La zona tratada queda con un tono un poco oscuro que, sin embargo, desaparece a los 4 o 5 días. El único cuidado postoperatorio que requiere el tratamiento es la hidratación de la zona así como evitar la exposición solar durante una semana.