Fundador

Dr. Jaime Planas Guasch

La personalidad del Dr. Jaime Planas fue compleja y plural. En ella se aunaban la pasión por su trabajo y las cualidades que todo ser humano debería poseer: honestidad, sinceridad, transparencia, lealtad y todo un largo etcétera de virtudes que definen a un hombre, que seguía todavía bajo la disciplina de su actividad laboral bien entrados los ochenta años de edad. Su personalidad entrañable no cambió a lo largo de los años.

Desde muy joven fue un amante de la medicina, a la vez que de la belleza y el arte en todas sus facetas. De pequeño vivió la dedicación paterna a un negocio de mármol y escultura que le acompaño desde siempre, y le influyó a la hora de valorar los cánones de la belleza y la salud.

Su dedicación al campo de la cirugía plástica llegó un poco por casualidad, puesto que debido a una lesión en sus manos, producida por los RX durante su trabajo de cirujano, viajó a los Estados Unidos, donde fue tratado y descubrió un mundo nuevo aún por explorar. Se quedó durante dos años y aprendió sobre la cirugía plástica, campo que aquí en España era prácticamente desconocido. Ya de regreso, fue el pionero de la especialidad en nuestro país y formó a cientos de cirujanos nacionales y extranjeros interesados.

Su trabajo le absorbió muchas horas al día, ya que trabajó creando escuela, pues su deseo fue la transmisión del conocimiento y los valores que éste conlleva. En su caso, no solamente se trataba de enseñar las mejores técnicas para conseguir que una operación quirúrgica fuera perfecta, sino que también encontraba fundamental tener en cuenta las inquietudes, deseos y problemáticas de los pacientes, de forma que se creara una especial relación médico-paciente, muy importante a la hora de realizar cualquier cambio físico que afecte la estética, e incluso la personalidad del paciente.

En esta tarea no estaba solo, porque contaba con la colaboración de un equipo de profesionales que tenían y siguen teniendo en cuenta toda esta complejidad humana, y que continúan realizando su actividad profesional con la misma pasión y entusiasmo que dedicó su maestro.

La vocación del Dr. Planas por la medicina sigue vigente y su dedicación también, ya que tuvo la suerte de contar con un gran equipo familiar de trabajo. Actualmente sus hijos son el futuro de la obra que empezó hace ya treinta años al crear su propia clínica de cirugía plástica.

Esta vocación y dedicación le llevaron a reunir a lo largo de los años una biblioteca personal que podemos considerar la mejor existente en nuestro país, en la especialidad de cirugía plástica y estética.

Siguiendo su deseo de transmitir su conocimiento a las generaciones futuras, desde 1990 creó la Fundación que lleva su nombre, en la cual convergen la actividad docente y asistencial, en forma de cursos, residencias para médicos en formación, colaboraciones externas con otros hospitales y con ONGs, de forma que la cirugía plástica y reparadora pueda llegar de alguna forma a aquellas personas que necesitan una intervención (malformaciones, mastectomías, etc.) y que por razones económicas no pueden tener acceso a ella.

El Dr. Jaime Planas hizo realidad su sueño de crear su propia institución, que en su 30 aniversario con una gran ampliación, dio cabida a más pacientes, a crear más plazas de formación de nuevos especialistas y a la vez un gran centro de reuniones para los encuentros de especialistas, con el fin de conseguir un mejor bienestar para los pacientes que se dirigen a la consulta.

Podemos decir sin ánimo de equivocarnos que el Dr. Jaime Planas contribuyó con su trabajo y personalidad humana a que Barcelona sea un punto de referencia mundial en cirugía plástica.

Contamos pues con un legado humano y científico considerable, mediatizado a través de la labor pedagógica y asistencial de la Clínica, que día a día sigue manteniendo la ilusión, junto a la idea de esfuerzo, servicio, rigor y autoexigencia que heredamos de su fundador.