Botox® y adiós al sudor

Sudor en exceso y botox

BOTOX® Y ADIÓS AL SUDOR

Sudor en exceso y botoxSin duda alguna, las convenciones sociales y la estima  por la imagen nos ha llevado a percatarnos de algunos “males incómodos” como el exceso de sudoración. Esta incomodidad, que afecta a un 3% de la población, conlleva inseguridad, falta de confianza, estados de ansiedad y estrés. Aunque el problema es de lejos conocido,  la solución no lo es, y es tan simple como la aplicación de Botox® en la zona afectada.  Hay hombres que no pueden quitarse la chaqueta ni en el más caluroso de los veranos y mujeres que ven imposible elegir determinados colores o telas en sus vestidos. Su problema es el exceso de sudor que se hace visible y que crea un rechazo social. En la mayoría de los casos, se desarrolla en la infancia o en la adolescencia, por lo que las relaciones sociales tan frecuentes en esta etapa de nuestra vida, pueden verse afectadas e incluso pueden llegar a ser rehuidas. Los afectados de hiperhidrosis acostumbran a tener problemas de relación social y aunque hay grados y causas de sudoración excesiva, intentar normalizarlo es una máxima que se persigue con un interés cada vez más frecuente.

¿Qué es la hiperhidrosis?

Como su nombre indica, es simplemente un exceso de sudoración que se produce principalmente en las axilas, manos, frente y plantas de los pies. Pero, ¿por qué sudamos? Sudar es necesario para regular la temperatura corporal. Las glándulas sudoríparas producen sudoración y responden principalmente a los cambios de la temperatura ambiente o corporal, estímulos básicos de la sudoración. Cuando existe trastorno, la sudoración no responde a estos estímulos y no se puede controlar. El fallo del sistema nervioso simpático (situado en la zona torácica) es la causa básica de esta enfermedad que afecta a 3 de cada 100 personas. Además el 56% de los españoles considera que les puede perjudicar en el trabajo, según un estudio publicado por la Facultad de Ciencias del Deporte y Laboratorios Salvat, en el que también se añade que suele iniciarse en la infancia o la pubertad y de no poner remedio, dura toda la vida.

Clasificando las hiperhidrosis

La hiperhidrosis está tipificada en 3 grandes grupos según las causas que la desencadenan: –El primer grupo lo constituyen las hiperhidrosis esenciales o idiopáticas (de origen desconocido), también conocidas como tensionales. En estos casos, las personas que la padecen, generalmente jóvenes, presentan un aumento importante de sudoración causado por una situación estresante, emocional significativa o en momentos de gran angustia. Este tipo de hipersudoración normalmente se localiza en manos, pies o axilas y se sufre independientemente de cuál sea la temperatura ambiental. La afección puede llegar a condicionar tanto la vida del paciente que le desencadene una fobia social o temor a encontrarse con otras personas. Este fenómeno se conoce también como “sudor frío”.La situación tensional que padece la persona con este tipo de hiperhidrosis puede alcanzar un nivel tan intenso que el paciente requiera de un tratamiento antidepresivo o ansiolítico durante un tiempo. Si bien, depende de cada caso. –El segundo tipo de hiperhidrosisLa segunda forma de hiperhidrosis no aparece asociada a ningún componente emocional ni se localiza en zonas determinadas del cuerpo como ocurría en el primer grupo. En concreto, se caracteriza por un incremento exagerado de la producción de sudor ante estímulos normales como puede ser el aumento de la temperatura ambiental. Sin embargo, la sudoración es superior a la que se produciría en una persona sin hiperhidrosis ante estímulos similares no está asociado a ningún componente emocional y no se localiza en las zonas comunes de los que padecen hiperhidrosis. Se caracteriza por un incremento exagerado de la producción de sudor ante estímulos normales como puede ser el aumento de la temperatura ambiental. -Existe una tercera tipología de sudoración excesiva, que viene asociada a diferentes enfermedades neurológicas o metabólicas.

Hacer frente a la sudoración

Para combatir la hiperhidrosis, hasta ahora, sólo podía hacerse a través de una intervención quirúrgica: la simpatectomía, que consiste en la destrucción selectiva de los ganglios nerviosos que se hallan sobre estimulados y que, en definitiva, son los causantes del exceso de sudoración en las diferentes localizaciones anatómicas, destrucción selectiva de los ganglios nerviosos que se hayan hiperestimulados y que son los causantes del exceso de sudoración en las diferentes localizaciones anatómicas.. Esta intervención es definitiva, pero su principal defecto son las cicatrices residuales y que en la mayoría de los casos, se produce una hiperhidrosis compensatoria que consiste en el exceso de sudoración en espalda, tórax y pies, efectos secundarios no deseados que no ocurren mediante la aplicación de Botox®.

El Botox®, un tratamiento indoloro y eficaz

solución al sudor excesivoPopularmente conocido por su efectividad para disimular las arrugas y líneas de expresión, el Botox®, desde hace más de 10 años, también se emplea para combatir los problemas de sudoración en exceso, con resultados muy efectivos. Este tratamiento  consiste en la infiltración de proteínas naturales purificadas en la zona específica, bloqueando las terminaciones nerviosas simpáticas, responsables del estímulo de las glándulas sudoríparas.   Esta técnica rápida y eficaz, es indolora y se puede llevar a cabo en la consulta de forma ambulatoria. El tratamiento en la zona de la axila no requiere anestesia y pocas infiltraciones son suficientes para reducir la sudoración de esta área, sin embargo, en las palmas de las manos se precisa de anestesia local para, así, reducir cualquier molestia que pueda producir la infiltración del producto. La realización del tratamiento no requiere baja laboral y, una vez finalizado, el paciente puede incorporarse con total normalidad a su vida cotidiana. En el caso de la infiltración del Botox® en las palmas de las manos, se recomienda no conducir durante unos días y tener especial precaución al utilizar instrumentos en los que se comprometa la fuerza de las manos, ya que la capacidad de apretar disminuye levemente durante unos días.

Resultados satisfactorios

El resultado se observa de forma progresiva a los pocos días de su aplicación y su permanencia varía entre unos meses y tres años. Se recomienda un mantenimiento anual, aunque existe la posibilidad de que en algunos pacientes, con pocas sesiones, la eliminación del exceso de sudoración sea definitiva. Por todo ello, el Botox® de los laboratorios Allergan se concibe como un tratamiento revolucionario, sencillo y rápido que beneficiará a muchos de los pacientes que padecen de hiperhidrosis. Clínica Planas Barcelona, y Clínica Planas Madrid, ofrecen este tratamiento con la garantía de más de 35 años de experiencia y con la seguridad de poner fecha de caducidad a estos “males incómodos” que afectan no sólo a la estética de la persona, sino a su estado emocional y relacional. Toda una expresión de cómo sacarle partido a una toxina, el Botox®.

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