Научный центр дерматологии

Комплексное лечение кожи

Научный центр дерматологии

El rostro es el espejo del alma y, como tal, hay que sacarle brillo para reluzca. Reparar una piel madura, mantener la belleza de una piel joven o valorar qué es lo que hay que tratar para mejorar la piel del rostro, es el objetivo de la nueva Unidad Científica de la Piel. Un tratamiento facial global personalizado a partir de un diagnóstico infalible. Hoy ya no es solo la edad la que empuja a seguir un tratamiento antienvejecimiento; Los jóvenes, cada vez más conscientes del valor de tener una piel sana, elástica y uniforme, aunque no buscan reparar, si prevenir y mantener. Si bien antes solo venía a la consulta aquel paciente que tenía una arruga marcada, acentuada, y quería estirársela o atenuarla, hoy nos encontramos, con jóvenes de 30 que quieren seguir viéndose igual de bien con el paso del tiempo. Además también nos encontramos con un perfil de paciente que no tiene claro qué es exactamente lo que le gustaría corregir, pero que sí sabe que quiere mejorar en general. Para dar respuesta a esta diversidad de demandas, hemos creado la Unidad Cientifica de la Piel (Skin Science Center). En ella llevamos a cabo la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento integral del área facial, valorando no solamente el estado de la piel (el daño solar, las arrugas, la actividad bacteriana, el ph, el posible acné...), sino también las estructuras faciales (volumen malar, arrugas gravitacionales como surcos nasogenianos...).

Procedure

A fin de ofrecer un exitoso y completo tratamiento, la Unidad Científica de la Piel reúne a un grupo de especialistas capaz de tratar todo tipo de problemas a nivel cutáneo y facial. Dermatólogos, médicos estéticos, especialistas en láser, en mesoplastia, en toxina botulínica, cirujanos plásticos, etc., todos ellos, perfectamente coordinados bajo criterios unificados, trazan un plan de trabajo conjunto con un único objetivo: lograr que diagnóstico y tratamiento sean un éxito. Además, cuentan con la ayuda de equipos tecnológicos muy novedosos que contribuyen a valorar el estado de la piel de una manera más objetiva. Es el caso del IOMA, un sistema de imagen que, a través de diferentes parámetros, hace una evaluación completa de la piel del paciente.

Basta apoyar la barbilla en esta novedosa máquina para conseguir, al momento, un análisis completo del rostro a través de un diagnóstico cuantitativo (no cualitativo) del estado de la piel. El software del IOMA hace una foto del rostro, realizando un escáner absoluto del mismo y magnificando ?la foto aumenta 50 veces el tamaño natural? las alteraciones patológicas (rojeces o acné), las arrugas, las manchas, los poros, etc, valorando así mismo la intensidad de cada lesión en parámetros del 1 al 10. Se evalúan las arrugas dinámicas (en frente y ojos), gravitacionales (surcos nasogenianos), alteraciones pigmentarias (depósitos de melanina), cambios patológicos vasculares, dilatación de poros y contenido sebáceo y actividad bacteriana. De este modo, no solo el paciente puede tener una prueba fehaciente de su lesión y de la posterior mejora (la base de datos archiva el antes y el después), sino que, además, el médico puede tener un seguimiento más objetivo de la mejora. En definitiva, tanto el diagnóstico como los resultados de los tratamientos posteriores son mesurables.

Una vez realizado el examen físico por parte del especialista de la Unidad, y el examen tecnológico, por parte del sistema IOMA, todo el engranaje de la Unidad Científica de la piel se pone en marcha en un plan de trabajo conjunto. Los departamentos de Dermatología, Medicina Estética, Remodelación Volumétrica facial y Mesoplastia, Toxina Botulínica, etc. unen su estrategia para conseguir que el rostro evaluado mejore a través de diferentes tratamientos, adaptados a la edad y a las características de la paciente. Todo un frente de expertos para vencer el paso del tiempo y devolver el brillo y la juventud al rostro.