La Cirugía Plástica al servicio del Transplante de Organos

Un Cirujano de la Clínica Planas es galardonado con un Proyecto de la Telemarato de TV3.

"Nosotros restauramos, reparamos y completamos aquellas partes que la naturaleza nos dio, pero la fortuna nos arrebato, no solo para satisfacer la vista, sino para levantar el espíritu y ayudar la mente de los afligidos"

Gaspare Tagliacozzi (padre de la Cirugía Plástica)


Introducción

El equipo medico-quirúrgico de la Clínica Planas mantiene el reto de restaurar, reparar y completar múltiples aflicciones a las que se refiere Gaspare Tagliacozzi. Y por ello, es consciente de las limitaciones de la Cirugía Plástica. A menudo nos enfrentamos a problemas en los que el conocimiento de la cirugía plástica actual apenas puede aliviar la mente de nuestros pacientes. El objetivo que el esfuerzo investigador que la Clínica Planas persigue, al igual que la cirugía plástica actual, va más allá que Tagliacozzi. La Cirugía Plástica, al carecer de fronteras anatómicas, ha facilitado el desarrollo de muchos aspectos de otras disciplinas médicas. Así, en esta estrecha colaboración con otras especialidades, la cirugía plástica va mucho más allá de satisfacer la vista, levantar el espíritu o ayudar a la mente de los afligidos.

El Departamento de Investigación de la Clínica Planas: Una inversión para el futuro

El compromiso siempre presente de poder ofrecer el mejor de los cuidados, la mas precisa de las soluciones para los problemas reconstructivos y estéticos de nuestros pacientes, ha forzado a la Clínica Planas ha dedicar una parte importante de sus recursos a la creación y desarrollo de un departamento de investigación. Esta unidad, dirigida por el Dr. Ramón Llull, pretende varios objetivos entre los que destacan la formación continuada y actualización del equipo quirúrgico, la implementación de los últimos avances en nuestra especialidad, y desarrollar líneas propias de avance, especialmente en el terreno del desarrollo de substitutos tisulares para su uso terapéutico. Este objetivo, al ser común con muchas otras especialidades quirúrgicas, pretende emplazar a la Clínica Planas en el campo de la cirugía nacional e internacional, contribuyendo así al avance de la ciencia medica.

La Cirugía Plástica y los Transplantes

El nacimiento de la cirugía plástica y la cirugía de los transplantes sigue un tronco común: Fueron cirujanos plásticos quienes emprendieron el estudio del transplante de piel, definieron el concepto de rechazo, o transplantaron por primera vez un órgano. En la actualidad, los avances en muchas fronteras del conocimiento permiten proporcionar alternativas terapéuticas para los defectos estructurales, funcionales y cosméticos del ser humano, y este fue el objeto de nuestra anterior comunicación a Información y Noticias.

Esta nueva estrategia terapéutica, bajo el nombre de ingeniería tisular, comienza a dar sus frutos en forma de piel, cartílago o hueso artificial, que ya se encuentran en el mercado. Sin embargo, aun queda lejos el día en que podamos generar sustitutos de unidades de tejido más complejo, tan necesarias para reparar defectos de los resultados del trauma, el cáncer o las deformidades congénitas o sustituir la función de nuestros órganos defectuosos. Podemos obtener estos tejidos del cadáver, pero nos encontramos con el problema del rechazo y su difícil control, a pesar de los nuevos fármacos inmunosupresores.

En un intento de avanzar en este campo, el equipo investigador de la Clínica Planas, ideo un método para controlar el fenómeno del rechazo a partir de células antólogas, es decir, generadas a partir del receptor de un posible transplante. Este proyecto, financiado por la Marato de TV3, en su pasada edición del 2000, se centra en la obtención de células endoteliales mediante un procedimiento mínimamente perjudicial para el paciente, la modificación de estas células para que puedan regular los fenómenos de rechazo, y finalmente su implantación entre el endotelio del injerto, donde mejor pueden ejercer sus propiedades reguladoras.

La Fuente de células antólogas.

La capacidad de poder ejercer eficazmente un efecto regulador del rechazo depende de la viabilidad de las células que han de implantarse. Si estas células son generadas por el propio paciente receptor, en otras palabras, son antólogas, entonces no estarán sometidas a ataque inmunológico alguno. Sin embargo, el procuramiento de células antólogas no es fácil, máxime cuando se trata de células que recubren el interior de vasos sanguíneos, y requieren para su extracción intervenciones quirúrgicas cruentas no exentas de importante morbilidad para el paciente. Este recubrimiento, llamado endotelio, es la zona de contacto y lucha inicial entre el injerto y el sistema inmune del receptor, y las células endoteliales que lo constituyen ejercen un papel primordial en la viabilidad del injerto. Así las cosas, se emprendió la búsqueda de una fuente abundante de células endoteliales antólogas, con la suficiente plasticidad para ser modificadas y posteriormente implantadas.

El hallazgo de estas células endoteliales en gran abundancia en el tejido adiposo, permitió entonces el diseñar la extracción no cruenta de estas células mediante liposucción, digestión del material lipoaspirado y separación mediante técnicas inmunológicas.

La modificación de las células endoteliales

En colaboración con la universidad de Pittsburg, en EEUU, se identificaron una serie de genes con capacidad reguladora de múltiples fases del rechazo inmunitario. Concretamente, se obtuvieron pequeños segmentos del código genético que codifica la síntesis de moléculas que inhiben la adhesión de células inmunitarias al tejido endotelial, que modifican el reconocimiento de antigenos expresados sobre el mismo, o que disminuyen la inflamación secundaria al rechazo. Estas moléculas no son segregadas por las células endoteliales de forma natural, y por tanto, se requiere que estas células adquieran la información necesaria para hacerlo.

Para introducir esta información, en forma de genes, se recurrió a la ingeniería genética, la cual permite hoy en día empaquetar estos segmentos de material genético en el interior de virus especializados. Estos virus, siguiendo su ciclo vital, infectan a las células y transfieren en su interior aquella información que fue inicialmente depositada. Las células endoteliales, son pues separadas del material de lipoaspiración, y luego incubadas conjuntamente con estos virus cargados con el material genético. Una vez infectadas, las células endoteliales se someten a pruebas en las que se comprueba su viabilidad, la producción de la sustancia deseada en el laboratorio, y se prepara esta población celular modificada para su inoculación.

La implantación de células reguladoras

El siguiente problema yacía en la forma de librar dichas células sobre el endotelio del injerto. En combinación con el Servicio de Transplante Renal del Hospital del Mar, se diseño un modelo experimental animal, directamente aplicable a la clínica, en el que se puede cuantificar la cantidad de células que se adhieren al endotelio transplantado. La capacidad de reparación del endotelio vascular es asombrosa en los mamíferos. De hecho, se sabe que la velocidad con que se renueva el endotelio es entre las más rápidas del organismo, y la sustitución de células endoteliales originadas por el receptor, sobre los vasos del injerto transplantado es rápida y eficaz. Se especula entonces, que la inoculación de estas células endoteliales modificadas puede implantarse entre las células endoteliales del lecho vascular del injerto. La capacidad de efectuar esta implantación con éxito es teóricamente plausible, puesto que se trata de células antólogas, y se ha verificado experimentalmente que el lecho vascular puede ser tratado previamente con sustancias que potencian dicha implantación. Una vez implantadas, estas células pueden ejercer su función a nivel local, vertiendo moléculas reguladoras tanto hacia la luz del vaso como hacia la pared del vaso.

Conclusión

La cirugía plástica aparece como la última línea en el proceso de reparación quirúrgica de defectos complejos. Esta capacidad de apoyo por parte del cirujano plástico pasa a menudo desapercibida por el público en general. La complejidad de estas reparaciones excede la competencia de otras especialidades reparadoras, y esto expone al cirujano plástico a un continuo reto para encontrar soluciones cada vez más eficaces. La creatividad que caracteriza esta especialidad desde sus inicios, permite desarrollar nuevas estrategias terapéuticas que van más allá del concepto popular de la especialidad, y que proporcionan una gran satisfacción para nuestra profesión.

Dr. Ramón Llull

Clínica Planas