Pectus Excavatum

Corrección Estética del pecho hundido mediante prótesis a medida

Pectus Excavatum

Las depresiones de la región condroesternal, conocidas habitualmente como tórax en embudo o pectus excavatum, son una de las anomalías congénitas más frecuentes de la pared anterior del tórax. Su incidencia es de 1:700 a 1:1000 recién nacidos, afectando principalmente a varones en una relación 3:1 y a la raza blanca. El pectus excavatum, consiste en una depresión anormal del esternón, producida  por la angulación posterior del cuerpo de este, que da lugar a una concavidad en la pared anterior del tórax, desde la tercera hasta la octava costilla,  de profundidad variable. En casos extremos el esternón puede estar prácticamente en contacto con la columna.

En general aumenta de forma progresiva con el crecimiento del niño hasta la adolescencia, siendo muy improbable su regresión espontánea.

En la mayoría de los afectados, no produce alteraciones funcionales. Pero hemos podido observar por otro lado, que en  todos los casos, produce una deformación estética con una repercusión psíquica de  gran magnitud.

La corrección del Pectus Excavatum ha sido siempre quirúrgica y a lo largo del tiempo se han descrito varias técnicas, que podríamos  clasificar en dos grupos: 1- las que actúan modificando la anatomía costal y esternal y 2-  las que se limitan a disimular el defecto mediante rellenos.

En la actualidad existe un sistema de campana de vacío, L. Bento  que aplicada al defecto del pectus, durante un periodo de tiempo, especialmente en niños, puede intentar evitar la intervención.

Todos los procedimientos quirúrgicos del primer grupo han dado buenos resultados cuando las indicaciones y la técnica han sido correctas, pero todos ellos tienen un nivel de riesgo elevado y han presentado complicaciones importantes que van desde dolor postoperatorio a largo plazo, neumotórax, perforación pericárdica y el desplazamiento de la barra en la técnica de Nuss.

Por lo que en aquellos casos en los que no existe riesgo alguno, ni presente ni futuro, de compromiso cardiorrespiratorio por causa del defecto, y que por consiguiente se limita a un defecto estético, elegiremos, por su sencillez y por su casi nula morbilidad una técnica de relleno que consiste en el implante de una prótesis de silicona hecha a medida.

Tras un completo estudio cardiorrespiratorio que nos confirme la no existencia de problemas en este sentido, procedemos a hacer un molde de la depresión torácica mediante una masilla de silicona de dos componentes,  que   al mezclarse solidifican en poco tiempo a temperatura ambiente.. Este molde, una vez endurecido,  se envía a la fábrica, en donde harán una prótesis de silicona sólida, de calidad médica, exacta que el molde.

Procedimiento

Bajo Anestesia General, practicamos una incisión de unos 5 cm. Si se trata de un varón en la parte latero superior del defecto, de preferencia en una zona pilosa que posteriormente oculte mejor la cicatriz. Si se trata de una mujer practicaríamos la incisión en el margen interno del surco submamario. Creamos una cavidad a nivel preperiostico en la zona del defecto. Colocamos un expansor y procedemos a una expansión intraoperatoria sobredimensionada, que mantendremos aproximadamente 15 min. Esta expansión facilita la completa disección del bolsillo y consigue de modo evidente, una cierta laxitud cutánea, en un área por lo general muy adherida y rígida, lo que nos facilitará la introducción y colocación de la prótesis. La prótesis es de un material que puede retocarse con facilidad. Colocamos una camiseta elástica de presoterapia. No requiere ningún otro cuidado ni inmovilización.

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Postoperatorio

Resultados